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Pablo Bernasconi: "Creo que le debo todo a la literatura"

El profesional expresa su arte no solo con imágenes e ilustraciones sino desde muchos otros lugares como el teatro y la música. En el marco de la Feria del Libro y el Conocimiento 2018 dará una charla, dictará un taller, inaugurará una muestra y participará de la obra infantil “Mentiras y Moretones”, basada en su texto.

 

Fuente: Facebook oficial                      

 

“Primero el qué y después el cómo”, es la premisa por la cual se rige Pablo Bernasconi. Muy conocido por sus ilustraciones para diarios o en libros infantiles, el argentino, que nació en Buenos Aires y vive en Bariloche, es hoy autor, actor y músico. Le gusta buscar el sentido y el significado de una idea, una relación de profundidad en lo narrativo, y después descubrir las herramientas para expresarla. No parece haber límites creativos para él. “En mi caso, esa multidisciplinariedad es un experimento constante, como en mis libros. Ver de qué forma extender, aún más, lo que entrego a un lector. La capacidad de que él se encuentre no solo con una sorpresa, sino con lecturas y re-lecturas. Para mí eso es la vitalidad que promueve mi profesión”, afirma.

 

Muchas de las ideas y también de las imágenes de Pablo son lo que él considera “autoportantes”, lo que implica que pueden contener todo un mundo narrativo desde un solo fragmento metafórico que traslada el sentido.

 

El artista no es extraño a las ferias literarias, espacio al que considera importante para nutrirse desde lo artístico. Su naturaleza multifacética se desarrolló a partir de ese intercambio y encuentro con otros actores culturales como escritores, ilustradores, músicos, actores, directores y cineastas. “Eso, con el correr del tiempo, me ayudó a poder acercarme a estas disciplinas con menos temor y más coraje para lograr ofrecerlas e instalarlas en mí mismo”, dice.  

 

Pablo es uno de los invitados a la Feria del Libro y el Conocimiento 2018 de Córdoba que abre mañana oficialmente sus puertas. Estará con su muestra “Finales” (que reúne 70 obras), pasando por el taller creativo “Mirando poesía” y el espectáculo destinado a chicos y no tan chicos “Mentiras y Moretones” que comparte con el actor Eugenio Davide y el músico Pablo Ríos. Además también será parte de la mesa homenaje a Liliana Bodoc. 

Previo a su arribo a nuestra ciudad, el artista dialogó  con Babilonia.

 

– ¿Cómo surgió la idea de participar tan activamente en la Feria de este año?

– La participación activa se viene dando porque fui sumando disciplinas – siempre artísticas – a mi labor como artista. En un principio yo trabajaba solo con la ilustración. Después, empecé a sumar las letras. Luego, a la literatura agregué la parte escénica, o por lo menos el traslado de las manifestaciones artísticas que incluían texto e imágenes. Ahora con música y con actuación, y una puesta escénica en la que trabajo con otras personas. Esa extensión de disciplinas fue tomando coraje para imponerse y empezar a presentarse desde otro lugar. Yo creo que la manifestación cultural, hoy, tiende a ser multidisciplinaria. Me parece que uno no puede quedarse solo con una herramienta cuando hay muchas ideas alrededor que la pueden enriquecer cuando empiezan a sumarse disciplinas.         

 

 

– Vas a dictar un taller, ¿qué características va a tener ese espacio creativo? 

– Es un taller en el que acompaño el “qué hacer” y “la cocina de una idea”. Es decir: de qué forma una idea cobra sentido y, sobretodo, en qué momento una idea se sostiene y cobra la voluntad propia para materializarse. También en qué lugar de edición personal uno se sitúa para elegir una idea por sobre otra. Esto es mi trabajo diario. Lo que hago en los talleres es acompañar ideas de otros y ver de qué forma llevarlas adelante para que lleguen a un futuro feliz. Para que logren volverse y ser constantes con su propia misión. Es obviamente muy artesanal, parte de un espacio quizás muy pequeño hacia otro que puede crecer hasta límites rarísimos. Indagar de qué manera una idea puede disparar un montón de interpretaciones y estímulos que en un principio capaz están dormidos.    

 

– Contános también sobre “Mentiras y Moretones”, una obra surgida a partir de tu libro. 

– Sí, la obra es la adaptación de un libro que escribí hace 4 años y que publicó Penguin Random House hace 3. Cuestiona unos procesos casi sanadores que tuve que atravesar en un año muy difícil, donde me sucedieron muchas cosas. A todas ellas las trasladé a cuentos que no son descriptivos, sino que esencialmente rescataban algunos episodios y los transformaban en una metáfora, en un cuento, en una mentira… Por eso se llama así. “Mentiras y Moretones” y tiene que ver con esa relación de la memoria con nuestros porrazos y golpes, de qué forma los recuerda y recapitula sobre sí misma. Cuando la memoria intercede entre el recuerdo y la forma de sanarlo.

La obra es destinada a grandes y a chicos. Nosotros la llamamos una obra para “grandes chicos”. La rotulamos como un recital de literatura porque incluye narraciones, magia, música. Por supuesto, hay toda una parte escénica y actoral. No tiene prácticamente escenografía, sino que voy generando un dibujo en la pantalla gigante en vivo. Apunta a que el espectador se conecte con lo que está pasando ahí; le doy la oportunidad de completarlo con la imaginación. No importa demasiado ni categorizamos mucho al público, sino que intentamos comprender un grupo más grande de mentes creativas e imaginación que no tiene edad, cultura, sexo o religión.

 

 

– ¿Creés que la ilustración es una forma de acercar a los niños al universo de los libros?

– No. No creo que tenga en absoluto ese rol o ese labor, o que la ilustración tenga un qué hacer. Tampoco lo tiene la literatura o las letras. Lo que ofrece la ilustración, que es lo mismo que ofrece el texto, es una calidad narrativa, una forma de contar una historia desde un lugar quizás más universal, porque uno no necesita conocer un alfabeto para entenderla, pero sí necesita tener un nivel de comprensión para decodificar ciertas metáforas, códigos, si es que esa ilustración ofrece esa calidad narrativa que yo promuevo. Lo que no creo es que la ilustración funcione como un anzuelo, sino que es un estímulo noble cuando está bien hecha que nos permite sumergirnos en otra capa de compresión y extender nuestra propia sensibilidad. Amplia el carácter sensitivo de los niños y también aproxima con cierta nobleza y amabilidad, de una forma sutil, al entendimiento y a la inteligencia del otro. A eso juega también, intenta asociarse con lo que el otro sabe.

 

– ¿Es diferente el proceso creativo cuando se piensa en una ilustración para niños?

– Hay ciertas diferencias que tienen que ver sobretodo con los guiños que uno puede utilizar y de qué forma dirigirse. Yo puedo, en los trabajos que hago para los diarios, contar con cierto bagaje cultural que no tiene por qué tener un niño o interesarle en principio. De todas formas, sí creo que un niño puede tomar cualquiera de esas ilustraciones y generar una comprensión escalonada. Hay una sucesión de capas, significados que él puede comprender. Capaz le lleve más tiempo porque hay conocimientos que necesita adquirir antes. La ilustración para niños goza del mismo beneficio. Es decir, hay adultos que no llegan a comprenderlas. Y eso me ha pasado bien seguido. Hay una sensibilidad que tienen los niños que muchos adultos la pasan de lado. Cuando yo, en particular, trabajo con las ilustraciones e imágenes, no estoy de ninguna manera dirigiendo hacia un público etario pactado o limitado, me dirijo a los vínculos. Es decir a la madre y el hijo, el padre y el hijo, la abuela y los nietos. Me parece que la unión de sensibilidades y relaciones es lo que la enriquece.  

 

 

– ¿Cuál el rol de la literatura en tu vida?

– No sé si lo puedo definir de una forma genérica. El rol de la literatura de cuando era niño no es exactamente el mismo de ahora, cuando soy adulto. Me imagino que lo que ha generado la literatura a secas, es decir sin otro estímulo, sin imágenes, nada más que letras o palabras, es una proyección inagotable de imágenes alrededor. La lectura de un libro me ayuda a extender eso en la imaginación. Uno atraviesa fronteras y hace todo un ejercicio de reconstruir aquello en su propia cabeza y en el corazón, porque también promueve sentimientos y la sensibilidad. Creo que la literatura implica y obliga a un ejercicio de traducción instantánea, por medio de la inteligencia y la imaginación. Leo desde que soy chiquito y leo mucho. Creo que le debo todo a la literatura. A ese ejercicio, músculo que al menos yo he generado, y que me llevó a animarme con la ilustración, con la retórica, con la metáfora. Todo eso viene de haber transitado tantos textos, autores, historias, maravillas…Y capaz también al revés, con libros que me disgustaban o que no me satisfacían, porque eso también es un aprendizaje. Entender el porqué este autor me llena desde lo más profundo y otro no consigue atravesar la piel, moldea nuestras propias condiciones como seres pensantes y sensibles.

 

– ¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?

– Estamos trabajando con Eugenio Davide y Pablo Ríos en un proyecto que no sabemos cómo se llama. No es una obra de teatro, no es un recital de literatura, pero es un proyecto que vincula la poesía con lo escénico y la música. Estamos tratando de darle forma, porque no hemos encontrado registros similares en ningún lado, y todavía estamos haciendo experimentos, que es lo más lindo también de eso. Ver qué cosas funcionan, qué cosas no funcionan, esa incertidumbre gigante que se apodera de uno cuando tiene un artefacto creativo entre manos…. Y por otro lado, estoy haciendo una extensión de mi último libro “El infinito” a una muestra que introduzca juegos y relaciones semánticas y sintácticas al visitante. Va a tener obras originales del libro pero que además va a ayudar a la comprensión de este concepto inabarcable, por momentos angustiantes y otras veces enriquecedor, que es «el infinito». Voy a interactuar con la filosofía, la historia, las creencias, las ciencias (matemática, física, química): tratar de abarcar un solo concepto desde todos esos lugares. Por supuesto llevado de la mano del arte.    

 

Actividades de Pablo Bernasconi en la Feria 

 

Jueves 6/9

– 19.30 – Inauguración de la muestra “Finales”. 

Domo Plaza San Martín.

 

Viernes 7/9

– 10 a 13 – Taller “Mirando poesía”. Clínica creativa.

La metáfora como herramienta de comunicación. Sala Herbert Diehl, Cabildo.

Cupo limitado. Inscripciones: fdl.produccion.municipalidad@gmail.com

– 16:30 Presentación de la exposición “Finales. 70 obras reunidas”.
Patio Mayor, Cabildo

 

Sábado 8/9

– 16 y 19 – Obra de teatro «Mentiras y moretones». 
Auditorio Casa Naranja. Tablada 451 esq. Jujuy.

Cupo limitado: retirar entradas previamente en https://www.naranja.com/para-conocernos/casa-naranja/  

 

Domingo 9/9

– 17 – Obra de teatro «Mentiras y moretones» 
Auditorio Casa Naranja. Tablada 451 esq. Jujuy.

Cupo limitado: retirar entradas previamente en https://www.naranja.com/para-conocernos/casa-naranja/  

– 19.30 – “Escribir siempre es un acto colectivo” Homenaje a Liliana Bodoc. Con la participación de Galileo Bodoc (albacea literario, hijo de la autora). Participan: Ma. Teresa Andruetto, Pablo Bernasconi, Marcelo Guerrero, Sergio Aguirre, Micaela Verón, Natalia Paez. Coordina: Natalia Páez. Presenta: Juliana Rodríguez.

Patio Mayor del Cabildo.

 

 

 

 

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