En esta primera semana de receso, te invitamos a descubrir tres novelas que salen de lo habitual por la narrativa que proponen. Desde Francia De Vigan nos invita a leer teatro con “Los figurantes”; el argentino Andrés Neuman suma poesía al invierno con “Vengo a ver” y por último desde Oriente llega la novela “El testamento ruso”
Título: “Los figurantes”. Autora: Delphine De Vigan. Editorial: Anagrama.
En este primer libro, por ejemplo, el foco de la historia gira en torno a los extras. Los figurantes, como les llama su autora, Delphine De Vigan, una francesa que no deja de sumar lectores de todos los puntos cardinales, demostrando con su prosa y pluma que siempre los vínculos son lo más importante en un mundo obnubilado por la exposición.
En lo que es su primera incursión en el género teatral, Delphine de Vigan nos sitúa en el corazón de un rodaje de cine, desplazando su mirada hacia aquellos que habitan el último escalón de la industria: los figurantes (o extras). Cuerpos anónimos que al final no serán más que una sombra desenfocada, pero que pasan horas esperando y soportando todo tipo de incomodidades sin que nadie se preocupe de ellos. Orso, Cécile, Bruno, Joyce y Nora son un grupo de figurantes habituales de todo tipo de películas que aguardan indicaciones.
En las interminables esperas entre toma y toma, matan el tiempo compartiendo anécdotas, se someten a la rutina absurda de los cambios de vestuario y se enfrentan a la certeza de que, cuando finalmente llegue el momento de aparecer en pantalla, quizá nadie repare en ellos. Poco a poco, las máscaras van cayendo y se revelan confesiones más íntimas: la fatiga de Cécile tras años trabajando en un hospital, la necesidad de pertenencia de Bruno, la rabia de Nora frente a un sistema que la relega incluso cuando actúa, el deseo de Joyce de ser vista apenas un instante, la inseguridad de Orso…
Las escenas, que oscilan entre lo cómico y lo melancólico, revelan un ecosistema precario: horarios abusivos, pruebas interminables, y una insalvable fractura jerárquica entre las estrellas y los desconocidos.
Título: “Vengo de ver”. Autor: Andrés Neuman. Editorial:
Del teatro saltamos a la poesía con la propuesta del escritor argentino radicado en España, una apuesta renovada pero al mismo tiempo fiel al estilo profundo de Neuman.
Vengo de ver es la proyección musical, visionaria y salvaje de una sociedad que parece haber abandonado el cuidado de su propio futuro. Aullidos en la cima del presente, en estos poemas sincopados se entremezclan pensamiento, memoria y sensibilidad, explorando —aún con altas dosis de esperanza y deseo— la extraña época en que vivimos.
Lúcida y carnal, la voz de este libro entona preguntas de fondo. ¿Qué horizonte extraer de un estado de intuición apocalíptica? ¿Cómo defender los espacios de ternura en una realidad a menudo monstruosa? ¿Qué azares y voluntades nos mantienen con vida, qué vínculos secretos nos unen a la extinción?
A través de una mirada precisa y profética, Andrés Neuman propone un viaje que nos lleva del seísmo a la delicadeza, del horror a la alucinación, de la furia a la fiesta, hasta desembocar en una respuesta amorosa frente a la destrucción de la que somos parte.
Título: “El testamento ruso”. Autora: Sinha Shumona. Editorial: Edhasa.
Este es uno de esos libros donde conviven varias culturas y formas de entender el mundo. Por un lado, su autora es oriunda de Calcuta (India) pero que está radicada en Francia desde 1990, luego de haber aprendido el idioma y haber ganado una beca en París.
Sinha (1973), luego de haber publicado varios libros de poesía, propone aquí una historia con protagonistas de oriente en un mundo atravesado por conflictos de que cambiaron las reglas de todo el mundo.
La novela se sitúa en Bengala (India), donde la joven Tania vive un destierro íntimo: marginada por el desprecio de su madre y asfixiada por las rígidas convenciones de su entorno, encuentra su única patria en las páginas de los libros rusos que descubre en el humilde puesto callejero de su padre. Años más tarde, su necesidad de escapar la lleva a investigar la olvidada vida del mítico fundador de la editorial Raduga, Lev Kliatchko, y a escribirle una carta a su hija, una mujer que sobrevive en un hogar para ancianos en Rusia.
Adel, arrinconada por la vejez y por el peso de la trágica historia soviética, lee las palabras de la joven bengalí y siente que el suelo tiembla bajo sus pies. En su habitación resguarda una pequeña valija con el diario de su padre, testimonio de los años de terror bolchevique y de la censura que aniquiló los sueños de una generación de escritores. El mensaje de Tania la obliga a enfrentarse a su propio pasado y a la culpa de haber sobrevivido. ¿Podrán las palabras de una muchacha extranjera quebrar el silencio que el miedo impuso durante más de sesenta años?
Con una prosa poética y deslumbrante, Shumona Sinha entrelaza en El testamento ruso los destinos de dos mujeres separadas por el tiempo, el espacio y la cultura. Una novela conmovedora y profundamente humana que rinde homenaje a la literatura como único refugio posible frente a la barbarie.