Desembarca en los cines «La Odisea», uno de los tanques del 2026. El clásico relato de la cultura griega, atribuido a Homero, llega a la pantalla grande de la mano del gran director Christopher Nolan. Si no leíste el libro no te preocupes, porque en esta nota te contamos detalles de la historia y debatimos -junto al escritor Nicolás Schuff, por qué puede ser un gran éxito.
Hablemos de unos de los relatos más populares y reconocidos en la historia universal. Hablemos de la historia de un hombre valiente que se emprende en una aventura para salvar su patria y que tarda diez años en regresar a su hogar, pasando por toda clase de travesías, desafíos y peripecias. Hablemos del amor de una mujer, capaz de esperar toda la eternidad por el hombre amado. Hablemos de un hijo joven que acepta los retos de los dioses y el destino para tomar el lugar que le corresponde.
Hablemos de La Odisea, uno de los mitos más célebres de la cultura griega, que vuelve estar en boca de todos miles de años después que fue creado, gracias al peculiar director norteamericano Christopher Nolan (‘El Caballero Oscuro’, ‘Interstellar’, ‘Dunkerque’, ‘Tenet’ y ‘Oppenheimer’) quien lo adaptó para presentar en pantalla grande y convertirse en uno de los tanques de la temporada 2026.
Pero para hablar de La Odisea en general y de esta versión en particular, debemos ir por parte. Por eso esta nota, que llega justo el día cuando el filme desembarca en las salas de todo el país, y te propone abordarla no solo desde el relato en sí, sino también de la propuesta del director, su elenco y de cómo ha sido filmada.
La Odisea, el origen
Quizás con La Odisea para lo que con muchas otras historias de la antigüedad: La tenemos en la cabeza, nos resuenan sus palabras, alguna escena (Ulises atado al mástil para no hacer lo que le piden las sirenas) y personajes (como Penélope); es decir, la conocemos porque alguien nos la ha contado muchas veces, pero nunca la hemos leído.
En parte, sigue funcionando para lo que fue pensado, un mito que se transmite de generación en generación a través de la oralidad. Y eso está bien. De hecho fue pensado de esa manera, ya que muy pocos griegos tenían acceso a textos escritos, por lo tanto, es fácil entender que durante miles de años este gran relato circuló a través de aquellos -llamados egeas para los griegos- que simplemente lo narraban.
Y digo esto porque el hecho de no haber leído el libro no cancela para nada entender y disfrutar de este filme de Christopher Nolan que, vale decir, tiene todo para brillar.
La Odisea es un poema épico que durante muchos años fue atribuido a Homero, pero que en la actualidad y tras muchos estudios, se cree que no fue su único autor. Esto se debe a que en la Grecia Antigua, este tipo de construcciones narrativas se realizaban de manera colectiva para reproducirse de manera oral y que su escritura tenga un solo nombre no garantiza que pertenezca solo a él.
La épica es un género que cuenta historias y leyendas protagonizadas por héroes y donde participan los dioses, en forma de extensos poemas narrativos. La Odisea continúa a La Ilíada que es el relato de la Guerra de Troya, donde un grupo de pueblos griegos asedió esta ciudad fortificada (ubicada en la actual Turquía) durante diez años -comandados por Aquiles y el mismo Odiseo- y luego la asoló hasta dejarla en ruinas. Al finalizar la Guerra de Troya (aproximadamente en el 1200 a.C), los soldados fueron regresando a sus hogares salvo Odiseo (o Ulises como se conoce en la cultura latina) quien, por la furia del dios del Océano, Poseidón -que lo castigó por haber cegado a su hijo Polifemo-, lo dejó prisionero en una isla junto a la ninfa Calipso quien quería hacerlo su esposo.
“Para entender la película seguramente no hace falta saber nada previamente” asegura el escritor Nicolás Schuff en un ida y vuelta por mail con Babilonia Literaria en la previa del estreno. Schufft, autor de la versión en Argentina del clásico para adolescentes quizás más usada en colegios, nos resume así de qué se trata la historia:
“Quienes vayan a verla se encontrarán con un relato de aventuras lleno de sorpresas, que pone en escena temas tan humanos como el amor y la muerte, la nostalgia, el engaño, el temor, la libertad, el coraje, la venganza”.
Un hombre, Odiseo, el héroe de la Guerra de Troya, castigado por los Dioses, tiene un gran anhelo: volver a su hogar para encontrarse con su amada Penélope y conocer su hijo Telémaco a quien dejó cuando era apenas un bebé. Para lograrlo, deberá no solo enfrentarse con tremendas vicisitudes sino también con él mismo.
Diez años tardará Odiseo en regresar a Ítaca, su patria. Diez años que será un tiempo que se ordena en el poema original en tres grandes partes. La primera donde se narran los sucesos en el palacio de Odisea, donde la Diosa Atenea -disfrazada de huésped- le dice a Telémaco que viaje en busca de noticias sobre su padre. Luego, la segunda parte, donde es el propio Odiseo quien cuenta su aventura en el mar, yendo de la isla de Calipso hasta Ogigia. Y por último, la tercera parte, donde se narra su llegada a Ítaca y las estrategias para sortear los numerosos pretendientes de Penélope que asedian su castillo y sus bienes.




Odiseo versión Nolan
Nunca lo sabremos, pero quizás Chritophen Nolan con esta historia imperecedera se vio tentado a llevarlo al cine donde, sabemos, el relato cambia. ¿Qué puede salir mal cuando tiene todo para salir bien?
“Eso escapa a mis cálculos”, dice el autor de libros infantiles y otras adaptaciones como «La guerra de Troya», “La efectividad de la historia está probada por el paso de los siglos. Las versiones que preparamos con Mariana Ruiz Johnson, por ejemplo, han encontrado el entusiasmo de muchísimos lectores desde los 7 años en adelante”, asegura dejando en claro que toda nueva versión lleva también un riesgo pero que -por supuesto- saldrá a su encuentro. “En general tengo expectativas con cualquier película o serie que aborde este mundo, que es un mundo (el de la “infancia” de nuestro mundo occidental) que me interesa. Ojalá sea una buena película. Ojalá no intente “traducir” del todo la obra al mundo contemporáneo, en el sentido de respetar algo de la cosmovisión de Homero, o de quién o quiénes sean que hayan compuesto la Odisea”.
Sacando de la lado las modificaciones que puede llegar a tener la trama (y que develaremos con el estreno), lo que sí podemos decir es que fiel a su estilo detallista, el director volcó su ambición en lo tecnológico filmando la totalidad de la película en formato IMAX de 70 mm, el mismo que utilizó en «Oppenheimer», por ejemplo.
Para quienes no sabemos de cuestiones técnicas, el quid de la cuestión tiene que ver con que este formato ofrece una resolución de excelencia superior a 12 k, además de mayor detalle, profundidad y claridad. Para decirlo en criollo, todas las escenas se grabaron como si fueran una panorámica y no sólo eso, ya que también impuso límites materiales al equipo. La duración máxima de cada bobina quedó en dos minutos y medio y el departamento de fotografía tuvo que aislar la cámara dentro de un caparazón insonorizado.
Explicando el formato IMAX de 70 mm de la película, el protagonista del filme Matt Damon dijo en un video: “Cada fotograma tiene 15 perforaciones y se proyecta horizontalmente, lo que lo convierte en el formato más grande disponible. Cada fotograma se filmó en IMAX, y cuando estés en el cine, sentirás todo el impacto de cómo se filmó”. Lamentablemente, hay solo dos salas con tecnología IMAX en Argentina y ninguna está en Córdoba, aunque la que más se le parece, si vale el consejo, es la de los Showcase ubicados en el shopping de Villa Cabrera.
Rodaje y elenco
La Odisea según Nolan -por la que invirtió más de 250 millones de dólares, siendo la de mayor presupuesto en su lista- tiene, por último, dos puntos que suman también. Uno es el lugar del rodaje y otro, la brillante cartelera de actores y actrices de su elenco.
De lo primero podemos decir que el lugar elegido para comenzar la producción es el mismo paisaje donde desembarcó Ulises, la Isla de Favignana, también conocida como ‘la isla de las cabras’, en la costa noroeste de Sicilia. Allí fue donde se filmó la producción, poniendo a todos los integrantes de la producción en espacio y tiempo, impidiendo que tengan contacto con la modernidad.
Quien comentó algo de esto fue nuevamente Damon -Odiseo-, quien en una entrevista a Fotogramas una revista especializada señaló que -a punto de cumplir 55 años- se encontró con uno de los papeles más importantes de su carrera. “Lo de prepararme para una película pasó de ser algo puntual a cambiar por completo mi día a día: mi alimentación, mi rutina de ejercicio, todo”. En la misma conversación con Fotogramas, Damon señaló que incluso dejó crecer la barba durante un año porque a Nolan no le gustan los postizos. También vinculó ese sacrificio con la importancia del personaje y del texto en el que se basa la película.
“La escala en el cine es un concepto complicado. Para mí, la épica, el hecho de adentrarme en el mundo de la mitología clásica griega, se debe al tipo de narración que me permite abordar. En mi caso, la cualidad épica se manifiesta de varias maneras”, agregó.
Además de Matt Damon representando a Odiseo, en el elenco se encuentran Tom Holland (Telemaco), Anne Hathaway (Penélope) y Robert Pattinson (Antinous) y se suman Lupita Nyong’o (Helena de Troya), Zendaya (Atenea), Jon Bernthal (Menelao) y Benny Safdie (Agamenon) entre otros.
Según lo señala el italiano Italo Calvino en su libro “Por qué leer los clásicos”, La Odisea es una historia que “nunca termina de decir lo que tiene para decir”. Desde ese punto parece haber partido Nolan para aventurarse, como Ulises en lo que será su gran empresa: la relectura infinita. “En La Odisea se encuentra la esencia de todas las historias, el origen de nuestra cultura, todo lo que durante siglos nos fascinó”.