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Alberto Santos: “Un escritor siempre tiene su radar encendido”

El escritor portugués Alberto S. Santos,  una de las voces referenciales de la novela histórica en Europa. Ahora, sacó a través de El Ateneo su nueva novela “Amantes de Buenos Aires».
Se trata de una fascinante historia de dos mujeres que rompieron las reglas de la época para vivir libremente su amor, y de cómo aquello impactó en la vida de muchas otras integrantes de su familia.

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Todo comenzó con el comentario que un colega compartió con el escritor portugués Alberto S. Santos. En aquella oportunidad el amigo le contó que había descubierto la historia de dos maestras que en 1901 habían llegado a Oporto, huyendo de Galicia. Ellas eran buscadas por la policía de España, ya que para llevar adelante su amor habían logrado casarse y engañar al cura del pueblo. Eso fue suficiente para despertar en Santos el deseo de adentrarse y narrar esta fascinante historia que cobró vida a través del retrato de varias generaciones de una misma familia. Vale destacar que parte de esos hechos quedaron también plasmados en la película «Elisa y Marcela» de Isabel Coixet (disponible en Netflix). 

Acompañando el lanzamiento de “Amantes de Buenos Aires”, publicada en este mes de marzo por Editorial El Ateneo, el escritor narra los detalles de esta creación literaria basada en hechos reales.

¿Cómo surgió la idea de escribir esta novela? 

– Un escritor siempre tiene su radar encendido. Entonces, como todas las ideas de mis libros, esta también nació por casualidad. Disfrutaba de un almuerzo con un amigo periodista, cerca de nuestro puerto de mar – punto de partida y de llegada de cruceros – y me dijo que otro periodista, amigo en común, había descubierto una historia extraordinaria, en una librería antigua de Oporto. Era la historia de dos maestras que llegaron a Oporto, en 1901, huyendo de Galicia, y que estaban siendo buscadas por la policía de toda España, por haber engañado a un cura y contraído matrimonio en la iglesia coruñesa de San Jorge. Después de nueve meses de la fuga, una de ellas tuvo una hija, en Oporto. Después vivieron trágicos sucesos y aventuras, hasta que las tres huyeron a Buenos Aires.

Me di cuenta, en ese mismo momento que, por boca de mi amigo, esas mujeres me estaban pidiendo que contara su historia y que redimiera su memoria.

 

-¿Cómo fue el proceso de investigación y recopilación de datos para acompañar los distintos contextos históricos en los que se desarrolla la trama? 

-Eso es tan difícil como hermoso. En cada novela que escribo nace un mundo completamente nuevo dentro de mí y ante mis ojos.

Por eso me encanta escribir sobre temas, lugares y épocas de las que sé poco o nada. Para este libro visité los sitios mencionados (a Buenos Aires ya la había visitado hace unos años), indagué en las bibliotecas y en los periódicos de la época.  Compré libros por muchos lados para conocer los temas que allí se trataban y me fui a Dumbría (Galicia) para hablar con la gente y respirar el ambiente donde enseñaron las dos protagonistas.

¿Quiénes son las mujeres protagonistas de la novela, qué características tienen cada una de ellas y cómo se relacionan sus vidas? 

-Bueno, al final hay varias generaciones de mujeres que buscan, con coraje y audacia, su felicidad. Cada una la encuentra a su manera. O no. Siempre depende de la perspectiva.

Cuando me di cuenta de que dentro de esa relación entre las maestras Elisa y Marcela había nacido una hija, y que ella había huido con ellas a Buenos Aires, imaginé que, hoy mismo, todavía había una sus descendientes en Argentina que no conocía la verdad sobre su dramático pasado. Y que en el fondo ella, al igual que su madre, su abuela y sus bisabuelas, necesitaba que el mundo conociera su existencia y que el descubrimiento de la verdad apaciguara la trágica herencia psicológica que pesaba sobre la familia.

Por eso, mi epifanía, el momento más mágico y emocionante, sucedió luego de que el libro fuera publicado en Portugal, cuando me enteré que esta descendiente realmente existía en Argentina. Su nombre es Norma Graciela Moure y vive en Buenos Aires. Y, tal como a Raquel de mi novela, a ella le sorprendió su origen familiar, un origen que desconocía, y del que solo se dio cuenta porque, tras la publicación de mi libro, se estrenó en Netflix la película “Elisa Y Marcela”, de Isabel Coixet. Y Norma, tal como Raquel Contreras, fue a averiguar quiénes eran sus antepasadas.

Me encantaría conocer personalmente a esta mujer argentina y dedicarle  “Amantes de Buenos Aires”.

 

-¿Cuáles son los desafíos de escribir este tipo de relatos que abordan distintas generaciones, secretos, dramas y que además está basado en casos reales? 

-Lo más importante es que sea una buena historia. Para ello, es necesario asegurarse de que sea creíble, cohesionada, adecuadamente ambientada en cada momento y lugar del pasado, sin perder el hilo que une las distintas generaciones. Especialmente en los aspectos interiores y psicológicos de los personajes. Es como hacer un rompecabezas en el que, si una pieza no encaja, todo queda desordenado. Es un gran desafío encajar un rompecabezas centenario de varias vidas, cada una con su mentalidad, sus sueños, vivencias, traumas y miedos, en busca de una especie de redención familiar.

En relación al género al que te dedicás, ¿qué elementos creés que no deben faltar en una buena novela histórica? 

-Siempre, debe ser buena historia con protagonistas densos y que tengan algo que enseñarnos. Que no sea solo una sucesión de eventos. Además, la novela histórica nos permite sumergirnos en un momento diferente,  a través de la mirada y las vivencias de los personajes, mediante la voz y el arte del narrador. En concreto: adentrarse en el pasado. Lo maravilloso sucede cuando el lector, de repente, siente que ha entrado en una especie de máquina del tiempo, y, a través de las páginas del libro y su imaginación, puede oler, tocar, mirar, sentir, pasear, disfrutar, como si estuviera al lado de estos personajes, o incluso como si fuera uno de ellos.

 

-Si tuvieras que definir en pocas palabras a «Amantes de Buenos Aires», ¿qué dirías? 

-Es una novela que busca honrar a las tantas mujeres que, a lo largo de la historia, no han podido vivir libremente su condición de seres humanos únicos e irrepetibles, con derecho a buscar, en total libertad, su felicidad. Y aquellas que, contra vientos y mareas, y arriesgando su vida y su libertad, se atrevieron a romper las barreras mentales, los prejuicios, las leyes de castración de una época determinada.

Por otro lado, es una novela que retrata lo mejor y lo peor de condición humana: amor, injusticia, persecución, miedo, (in)felicidad, odio y pasión.

Como dice la sinopsis del libro: «cuatro generaciones de mujeres decididas a no vivir cien años de soledad». Porque, al fin y al cabo, la voz de Gabo resucita y también entra allí como el personaje masculino que desafiará y desequilibrará el desenlace de la trama.

Espero que a los lectores argentinos les guste esta novela tanto como a mí me gustó escribirla. 

 

Para conocer más sobre el autor 

Alberto S. Santos (Portugal, 1967) es uno de los autores de novelas históricas más exitosos.
Escritor, abogado y conferencista, le apasionan los hechos reales notables, pero poco conocidos. Con ellos escribe sus novelas, best-sellers desde la primera: A Escrava de Córdova (2008), A Profecia de Istambul (2010), O Segredo de Compostela (2013), Para lá de Bagdad (2016) y Amantes de Buenos Aires (2019), que Editorial El Ateneo presenta al público hispanohablante.

Película 

En Netflix se puede ver la película «Elisa y Marcela» de Isabel Coixet que recrea esta historia a la que hace referencia «Amantes de Buenos Aires». 

Fernanda Pérez

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