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Anuario: Durísimo 2020 para el sector editorial

A los números ya malos que veía sobrellevando la industria editorial en los últimos años se le sumó esta temporada de pandemia que profundizó la crisis.

 

La caída es evidente: menos libros, menos tiradas, una apuesta por lo digital y mucha incertidumbre.

 

Referentes de las editoriales de Córdoba hablan sobre lo que dejó este 2020 y también adelantan algo de lo que tienen programado para el 2021. 

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No hay ninguna industria que pueda hacer de este 2020 un balance positivo, mucho menos la editorial que ya venía con algunos años difíciles a cuestas. Caídas en venta, cierre de editoriales, bajas en la cantidad de ejemplares impresos y los altos costos de los insumos, eran indicadores críticos de un sector que -a causa de la pandemia- se vio sumido en una de sus peores crisis.

Según datos de la Cámara Argentina del Libro, en el primer cuatrimestre del 2020 se produjeron un 71 % menos de ejemplares que en el mismo período del 2016, año en el que comenzó este proceso de caída para el ecosistema del libro. 

La pandemia fue determinante. Cada actor de la industria editorial sufrió el impacto: las editoriales debieron modificar totalmente su planes de publicación (dejando títulos para el año próximo, dando de baja otros, acotando la tirada o sacando solo en versión digital); las librerías buscaron la opción de venta online y deliverys en un contexto pocas ventas; y los autores y autoras sufrieron el impacto no solo por la notable baja en las regalías sino también en la circulación o reprogramación de lanzamientos.

Desde la CAL hay algunos números que pintan a las claras el duro 2020.  

  • En abril de este año sólo se publicasen unos 500.000 libros a nivel nacional, frente a los 5,8 millones que se lanzaron en el mismo mes de 2019. Tanto editoriales como librerías apostaron por el formato electrónico, algo que era prácticamente inexplorado en nuestro país. Según datos de la CAL, el 63 % de las novedades publicadas en abril fueron digitales, frente al 15 % del año pasado.  
  • Las tiradas también se resintieron, con una contracción del 34 % (en Córdoba el porcentaje fue mayor, del 50% al 60% menos) con respecto a los primeros cuatro meses del 2019.
  • Las editoriales han optado por reorganizar sus catálogos, arriesgando lo mínimo posible con sus publicaciones (muchas de estas aprovechando el fondo editorial) y postergando novedades para el 2021.

Semanas con librerías e imprentas cerradas, un dólar en aumento, falta de ferias presenciales y la crisis económica, impactaron en este sector que buscó fortalecerse en el ámbito de las redes y en lo digital y que –pese a las dificultades- encontró algunos mecanismos de supervivencia de la mano del ingenio y la virtualidad.

Perspectiva cordobesa

Más allá de las cifras que dan cuenta de lo acontecido a nivel nacional durante este 2020, en Babilonia hablamos con referentes de algunas editoriales locales que compartieron su experiencia de trabajo en esta temporada atravesada por el COVID 19.

Alejo Carbonell de Caballo Negro, Carlos Gazzera de EDUVIM (Editorial Universitaria de Villa María), Tamara Sternberg de El Emporio Ediciones y Karina Fraccarolli de Comunicarte, expusieron algunos detalles de este complejo 2020.

– La pandemia fue un año muy difícil para todos. ¿Cómo afectó específicamente a la actividad editorial y cómo impactó en la edición de nuevos títulos? 

– Alejo Carbonell (Caballo Negro):  Nos afectó principalmente porque las editoriales no sabíamos para qué lado agarrar. El mundo de las editoriales es muy vasto (y cuando me refiero a las editoriales hablo de las pequeñas como Caballo Negro). Entre marzo y en abril tuvimos unas semanas de zozobra, no sabíamos qué iba a pasar y prácticamente cambiábamos de estrategia cada 15 días. Cuando pudimos comprender más o menos cómo iba a ser esto, entonces ahí modificamos el plan.

Este año, nosotros achicamos el plan al 50%. Es decir íbamos a sacar unos 11 ó 12 libros y terminamos editando 5. De todas maneras está muy bien para un  año tan complicado porque además fueron muy buenos títulos. Apelamos a libros de autores más instalados porque nos parecía que en este contexto iba a ser más fácil de comunicar… Hicimos eso para poder sobrevivir y surfear un poco la crisis. 

– Karina Fraccarolli (Editorial Comunicarte): La pandemia nos llevó a tener mucha cautela a la hora de pensar lo que estaba previsto para 2020. La nuestra es una editorial que publica literatura para chicos y adolescentes, y a eso se une el texto de aula destinados a los estudiantes y también a la formación docente, por lo que ese tramo del catálogo se vio seriamente afectado porque no hubo clases presenciales. En un momento se creía que las escuelas iban a retornar después de las vacaciones de invierno y eso no sucedió, por lo que fue un año particularmente complejo en Comunicarte.

De hecho los títulos que estaban programados para 2020 no se hicieron. Solo se publicó en enero un libro para las escuelas -Conectados- que es de Lengua y Literatura, una colección que lanzamos en 2019 y que  justamente apunta a la importancia de las nuevas tecnologías. Fue lo único que se publicó en tiempos y cantidades programadas. Incluso entre el 15 de febrero y el 8 de marzo hicimos 21 presentaciones en 21 ciudades diferentes, y cuando volvimos nos encontramos que a los pocos días se decretó la pandemia… Todo lo previsto para 2020 se reprogramó para 2021. 

– Carlos Gazzera (EDUVIM): La pandemia nos afectó fuertemente sobre todo en la primera parte del año. En el segundo semestre no mejoraron del todo los números pero se pudo ir saliendo y editando. Logramos publicar un poquito menos del 50% del plan original que teníamos para el año. Habíamos previsto el lanzamiento de unos 42 libros y finalizamos con unos 15 ó 16 libros publicados. Pero sobre todo, más allá de los títulos, lo que cayó muchísimo fue la tirada de ejemplares para cada libro. Es decir que si antes imprimíamos 300 libros bajamos a 150, si estábamos en 500 pasamos a 250…, y así. Más aún, en algunos casos solo imprimimos para distribuir en nuestras librerías entre 50 o 60 ejemplares. 

– Tamara Sternberg (El Emporio Ediciones): Efectivamente fue un año difícil en todos los sentidos. Tuvimos que habituarnos a una forma de trabajo remoto sin saber cómo resultaría ya que en nuestra editorial trabajamos cara a cara con los autores y entre nosotros también para cada planificación. Sin embargo, supimos encontrar estrategias para que funcionara bien y estamos muy contentos de que la virtualidad, la incertidumbre, los miedos lógicos por la situación no nos hayan perjudicado tanto como lamentablemente pasó con otras empresas. El tema económico fue el factor más limitante en nuestra actividad, pero con mucho esfuerzo logramos sacar un buen número de novedades, porque creemos importante seguir apostando por la cultura y el arte, que creo que fue lo que nos salvó a muchos en los momentos de encierro.

–        Desde la editorial, ¿qué estrategias implementaron para sortear las dificultades de este 2020?

– Carlos Gazzera (EDUVIM): Desde muy temprano, la editorial tuvo estrategias entre varios frentes. Durante el primer semestre nos dedicamos fuertemente a dar una disputa a partir de la marca, haciendo branding desde las redes sociales. Buscamos de algún modo aplicar toda la experiencia que veníamos teniendo en el ámbito de la comunicación (armado de booktrailers, videos, conferencias, etc.). Así durante esta primera mitad del año no presentamos ningún libro pero sí fuimos capaces de generar un ciclo de charlas que abarcaban distintos temas, algo que nos permitió mantener dinámica el área de comunicación. Crecieron nuestros valores. Creció Youtube, IG, Twitter, Facebook… Nuestro equipo de comunicación hizo un gran trabajo en esa línea.

En la segunda etapa del año nos dedicamos a fortalecer la presentación de los libros. Eso nos ayudó a darle continuidad a la estrategia de vinculación con la marca y también desarrollamos estrategias con otras organizaciones (periódico en San Francisco, Babilonia en Córdoba, una biblioteca popular en Buenos Aires). Generamos mecanismos de vinculación y trabajos conjunto para la extensión de tiendas virtuales.

Es un momento complejo porque lo cierto es que nadie sabe muy bien hacia donde va el mundo del libro. Estamos en lo que los analistas llaman, escenarios VICA (volátil, inestables, cambiantes y con antagonismos y amenazas). En estos escenarios VICA la estrategia de la editorial fue mantenerse intacta. Generamos seminarios internos de capacitaciones que nos ayudaron a sortear las dificultades de la pandemia.

– Tamara Sternberg (El Emporio Ediciones): Todo lo que hicimos fue desde el esfuerzo y la convicción de que los libros son importantes para todos. Cuando todo empezó, junto con los autores de la editorial hicimos una especie de «juego literario» y publicamos en Instagram historias que ellos escribieron sobre la pandemia. Fue tan bueno que esa pequeña iniciativa derivó en algo más grande y lanzamos un concurso a nivel nacional para armar un Ebook de cuentos de pandemia. Y una vez más, nos vimos sorprendidos por la gran recepción y participación de la gente a nivel país. Así, y con mucho esfuerzo, logramos editar «Relatos del mañana», el libro en papel con los cuentos ganadores. Es un proyecto que nos enorgullece mucho porque es un testimonio realmente federal del peor momento de pandemia que atravesamos. 

Después llegaron muchos títulos más, hemos publicado «Eso que quiero que me pase», que está siendo un éxito en todas partes del mundo. Hemos publicado títulos nuevos de autores ya consagrados para nosotros, como Liliana Alem, Carola Lagomarsino o Cristina Bellisonzi. Hubo muchos libros de autores nóveles que también están teniendo un buen recorrido y de los cuales estamos muy contentos. Las estrategias que implementamos para seguir moviéndonos fue hacer actividades virtuales en redes sociales, principalmente presentaciones de libros. 

– Alejo Carbonell (Caballo Negro): Primero hicimos delivery de libros para no perder contacto con lectores. Pusimos libros de fondo –no novedades- a un precio un poco más accesible. Luego realizamos campañas con Ebooks y también de venta directa con novedades que iban saliendo. Trabajamos mucho con los libreros, conversando con los colegas… Eso también fue parte de una estrategia: ver que iban haciendo otros, movernos en bloque, consultarnos unos a otros… Fue una estrategia colectiva.    

– Karina Fraccarolli (Comunicarte)Lo que hicimos fue mayor trabajo en la redes, en especial en IG y Facebook. Hicimos promociones especiales y abrimos nuestra tienda nube. Cuando las librerías  empezaron a funcionar de nuevo, mantuvimos los horarios de atención al público. Pero nuestras ediciones quedaron quietas, no publicamos. Fue un modo de preservación para poder llegar a fin de año y cumplir con los compromisos básicos y cotidianos de la empresa.

–        Si bien algunas cosas ya fueron contando, ¿podríamos decir que este período sirvió para profundizar, expandir y desarrollar los recursos tecnológicos? (¿Más venta online, difusión en redes, presentaciones o charlas por Zoom, etc.?)

– Alejo Carbonell (Caballo Negro): No somos punta de lanza con lo tecnológico, lo sentimos porque nos hubiera gustado tener más capacidad en ese aspecto. Hicimos lo que pudimos al respecto. Pero lo cierto es que después de estas primeras semanas que te comentaba, toda la cuestión de las editoriales y librerías pequeñas se acomodó bastante más rápido de lo esperado. Entonces tampoco es que sufrimos mucho en ese sentido. Las novedades llegaron a las librerías y a los lectores que querían tener el libro. Lo tecnológico quedó subsumido porque lo otro siguió funcionando bien.

Karina Fraccarolli (Comunicarte): Todos los miércoles a las 17.30 tuvimos un encuentro con autores e ilustradores con público, docentes y promotores de distintas ciudades por Google Meet. Encuentros de una hora y media que a veces llegaban hasta las dos horas. Estuvieron Perla Suez, María Teresa Andruetto, María Laura Dedé, Jorge Luján desde México y muchos otros… Eso hizo posible que el encuentro entre autor y lector tuviera presencia. Fue desde junio hasta el último miércoles de noviembre, y tuvo una hermosa aceptación.

-Carlos Gazzera (EDUVIM): Nosotros en diciembre de 2019 generamos una experiencia de uso del canal de Youtube en vivo con la presentación de un libro sobre Borges y Stevenson, eso nos dio un entrenamiento de la pre producción, producción y pos producción. Con esa experiencia y la acumulada del teletrabnajo (porque EDUVIM es una editorial que ya venía trabajando con la virtualidad), generamos estrategias de presentación para acompañar nuestros libros. Nos asociamos con varias instituciones y contamos con la audacia de muchos de los directores de nuestras colecciones y de los autores. Para el 2021 creemos esto de algún modo continuará.

– Tamara Sternberg (El Emporio Ediciones): Reforzamos la venta online a través de nuestra página, potenciamos la oferta de Ebook a través de Bajalibros y Amazon, hicimos promociones, sorteos, actividades en vivo por redes y también implementamos la venta de libros físicos por delivery.

Proyectando el 2021

Pese al durísimo 2020, los sellos de Córdoba siguen trabajando y proyectando con la esperanza de que el año próximo sea un poco mejor. Al menos el panorama ya no es tan incierto y eso permite armar un plan de edición que incluye muchos de los libros que quedaron pendientes este año junto a otras novedades. Se espera con entusiasmo que regresen las ferias, espacios de importante visibilidad, difusión y venta para las editoriales locales.  

–        ¿Cómo están diseñando en 2021 a partir de este complejo contexto atravesado por la pandemia? 

– Tamara Sternberg (El Emporio Ediciones): Lo cierto es que el 2021 sigue siendo una incógnita, la situación sanitaria es muy inestable y lo económico también. Por lo pronto, nos seguiremos manejando de esta manera porque nos ha resultado muy bien, además de que nos mantenemos activos constantemente planteando ideas y buscando alternativas para innovar y ofrecer lo mejor a nuestros autores y lectores. 

Puedo adelantar que se vienen muchos títulos para el año que viene, varios de ellos, de autores nóveles que merecen un lugar destacado dentro de la literatura porque tienen un potencial impresionante. También habrá novedades de autores ya conocidos. Por ejemplo, la nuevas novelas de Mirta Fachini, Silvina Ruffo y Carola Lagomarsino.

-Karina Fraccarolli (Comunicarte): Para el 2021 tenemos prevista la publicación de un libro de Graciela Bialet: «Casi Leyendas. Fuego», la continuación de una serie de la que ya se publicó Aire, Tierra y Agua. También tenemos programado el libro «La bruja de los cangrejos» de la  santafesina María Cecilia Moscovich con ilustraciones de Raquel Cané. Tenemos un libro que se llama “Con ojos de fantasma” de Griselda Gálmez y «Pido gancho» de Estela Smania, entre otros  títulos destinados esencialmente a adolescentes. Novelas, cuentos y obras de teatro serán parte del material que vamos a publicar.

– Alejo Carbonell (Caballo Negro): Esperamos básicamente que vuelvan las ferias, para nosotros es fundamental. Todo lo que se hizo de acción directa en las editoriales no suman ni el 50% de lo que vendemos en un año normal con 3 ó 4 buenas feria, entre éstas la de Buenos Aires y Córdoba.

En nuestro plan de edición para 2021 tenemos un número de mínima y máxima, veremos a dónde llegamos. Hemos aprendido a no ser tan inflexibles y es por eso que armamos varios planes. Los títulos son: antología poética de Cristina Peri Rossi; un libro de la documentalista chilena Carmen Castillo; la publicación de una novela inédita de Daniel Moyano que se llama “Los pájaros exóticos” (que va a inaugurar nuestra biblioteca Moyano con la que queremos sacar una novela por año); una novela breve titulada “Hermano” de una autora holandesa que es genial… Y tenemos bastante literatura contemporánea preparada. En esa línea, el primer libro que vamos a sacar en 2021 se llama “El trampero” y es una novela de Candelaria Jaimez, una escritora joven cordobesa cuya  historia está situada en un supermercado de Argüello. Es una novela muy divertida y muy cordobesa. Vamos a tener mucha literatura contemporánea: novelas, cuentos y poesía… Y mucho de Córdoba.

-Carlos Gazzera (EDUVIM): Durante 2020 EDUVIM quedó con algunos libros pendientes en su reducción del  plan de publicación, y gran parte de esos títulos pasaron para 2021. Además este año también se resignó la publicación en acceso abierto. Para nosotros ese tipo de publicaciones es un desafío fundamental porque con eso buscamos ampliar la llegada y acceso de los lectores a nuestros libros.

Pero hay muy buenos libros programados para 2021: “Informe bajo llave” de Marta Lynch; vamos a distribuir “Miseria de la teoría” que es una reedición de E.P.Thompson. Dos libros importantes de Christian  Ferrer y otro de Georgina Remondino sobre los estudios culturales. Hay también un libro interesante sobre droga, cultura y farmacolonialidad de Julio Ramos. Vamos a sacar “Diálogo del árbol” de Paul Valéry ; una biografía de Raúl González Tuñón;  un interesante libro sobre feminismo de Natalia Monasterolo (que es de Córdoba)… Estamos con un plan de edición muy ambicioso y esperamos concretarlo.


Fernanda Pérez

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