“Pasolini nació poeta, maduró escritor y dejó su huella más cumplida en el cine”

Tiene lugar hasta fin de mes el Ciclo de Cine “Escandalizar es un derecho. Pasolini Año 100”, propuesta del Istituto Italiano di Cultura Córdoba (ICC), recordando el nacimiento de uno de los grandes artistas del siglo XX. En esta nota, Marco Lapenna, director de dicho espacio, cuenta la importancia de su multifacética obra.

Organizado por el Istituto Italiano di Cultura Córdoba, tiene lugar hasta el miércoles 31 de agosto el ciclo de cine “Pasolini Año 100. Escandalizar es un derecho”, en el marco de las múltiples acciones que se están implementando a nivel global en homenaje al centenario del nacimiento del autor y director Pier Paolo Pasolini.  Son en total 13 películas y 6 proyecciones que se exhibirán en el Cineclub Municipal Hugo del Carril (luego vendrá una faceta en artes escénicas), que ofrecen al público un recorrido por la obra de Pasolini (filmada entre 1962 y 1975) en su producción como director.

“Más que la palabra, la práctica del escándalo atraviesa toda la obra de Pasolini, y es por esto que elegimos el título de nuestra reseña”, cuenta Marco Lapenna, director del IIC Córdoba en esta entrevista para Babilonia, en un diálogo sumamente interesante donde explica de manera concreta y cabal la originalidad de un artista que rompió con las reglas de un mundo signado por las prohibiciones.

Pasolini como director realizó largometrajes, documentales y cortos.

Los comienzos

Haciendo un breve recorrido por su  vida, podemos señalar que Pier Paolo Passolini nació el 5 de marzo de 1922 en Bolonia y fue un personaje polifacético y polémico, en todo el abanico de su obra como escritor, realizador cinematográfico, actor, ensayista, novelista y activista político.

Estudió literatura y su primer libro de poemas lo publicó a los 19 años, empezando así su prolífica carrera. Algunos de sus poemarios son “Las cenizas de Gramsci” (1957), “El ruiseñor de la Iglesia católica” (1958); “La religión de mi tiempo” (1961). En cuanto a las novelas, la primera que publicó fue “El sueño de una cosa” (1950), editada en español recién en 1970 de la mano de una editorial venezolana. En 1968 escribió su famoso “Manifiesto para un nuevo teatro”. Allí, a través de 33 puntos clave más un epílogo, intentó recuperar la palabra como instrumento de pensamiento y crítica, alejándose del teatro burgués y tradicional. Lo llamó el “teatro de la palabra”.  

Marco Lapenna es director del IIC Córdoba

-Novelista, poeta, ensayista, cineasta, un artista con todas las letras comprometido políticamente con el tiempo que le tocó vivir. ¿Cree que hay alguna faceta más importante que otra en Pier Paolo Pasolini?

-Pasolini es el emblema del autor polifacético. Nació poeta, maduró escritor y, probablemente, dejó su huella más cumplida en el cine. Nunca dejó de producir –a lo largo de su vida- ensayos y notas periodísticas e incluso escribió obras teatrales de valor. En el lenguaje cinematográfico -también por su búsqueda autodidacta, artesanal para decir así- logró la originalidad que lo sigue haciendo un director reconocido a nivel mundial. Siempre miró al cine desde un punto de vista bastante espontáneo. Decía que para hacer teatro los actores tienen que ser muy buenos, pero que incluso un perro de calle puede actuar enfrente de la cámara actuando de sí mismo. En esa concepción está una de sus grandes fuerzas.

-En algunos lugares, como Argentina, fue mucho más conocida su faceta como cineasta que como escritor, ¿cree que es una materia pendiente la traducción de toda su obra de manera sistemática?

-En realidad las obras literarias de Pasolini, las mayores por lo menos, están traducidas al castellano. De sus novelas, la primera fue publicada con el título “Chavales del Arroyo” por Nórdica Libros. La segunda, “Una vida violenta”, salió por Seix Barral. Es verdad, por el otro lado, que son títulos difíciles de conseguir en Argentina, probablemente por la eterna idiosincrasia del mercado editorial hispano, pero también por un uso de la lengua extremadamente jergal: dudo que este tipo de escritura traducida por un traductor español lograría su efecto para el público argentino. Así que -sin duda- una traducción argentina o por lo menos sudamericana de la literatura de Pasolini queda materia pendiente.

De la palabra a la imagen

En 1961, ya consagrado como escritor, Pasolini dio comienzo a su carrera como director –por supuesto anclado en esa mirada poética que siempre tuvo del mundo- con su ópera prima, “Accattone” (película incluida en el ciclo) y su filmografía incluye 24 trabajos entre largometrajes, documentales y cortometrajes. Irreverente frente al sistema, provocador en sus ideas y polémico en cuanto a sus formas discursivas tanto en materia de texto como de imagen, Pasolini se convirtió rápidamente en un creador de culto y vanguardia en el séptimo arte. Su final sin prólogos ni justicia –fue asesinado por un joven de 17 años en 1975 en un extraño episodio que hasta el día de hoy no está esclarecido-, terminó de subrayar lo genuino y original de toda su producción.

 

-Si tuvieras que elegir una palabra que atraviesa y caracteriza la obra y creaciones de Pasolini, ¿cuál sería?

-«Escandalizar es un derecho, ser escandalizado es un placer, y quien se niega a ser escandalizado es un moralista» dijo Pasolini en su última entrevista. Más que la palabra, la práctica del escándalo atraviesa toda la obra de Pasolini, y es por esto que elegimos el título de nuestra reseña.

Para Pasolini el escandalo es algo como una técnica mayeútica, para sacar el público de su posición de confort y obligarlo a buscar un nuevo equilibrio. Sigue funcionando hoy en día para los contemporáneos.

-¿Cómo fue pensado y elaborado el ciclo “Escandalizar es un derecho? ¿Cuál fue el objetivo?

-La reseña “Escandalizar es un derecho” tiene dos facetas: un ciclo dedicado al cine para presentar al público la casi totalidad de la obra “pasoliniana”, presentada por referentes de la cultura cordobesa más un ciclo de teatro en el que autores, directores y actores cordobeses nos van a presentar su punto de vista sobre la vida y los mensajes de Pasolini. En ambos casos queremos hacer revivir en la ciudad, enfrentándolo a la contemporaneidad, un autor que a cien años del nacimiento sigue con mucho para decir.

-La vida, pero también la muerte de Pasolini ha dejado un mensaje al mundo. Sin embargo, ¿Cree que se ha avanzado moral y humanamente hasta hoy? ¿Podría Pasolini seguir ofreciendo su obra sin escándalos, críticas o persecuciones?

-El mundo ha cambiado desde 1975 a hoy, y también gracias a Pasolini. Pero mi opinión personal es que Pasolini seguiría escandalizando hoy como hacía hace cincuenta años. Encontraría la manera. No faltan hipocresías para desenmascarar, ni conformismos para turbar.

Saló o Los 120 días de Sodoma, quizás su obra más polémica.

El ciclo

A continuación le contamos la programación hasta el domingo. La programación completa se encuentra en este Link

Todas las películas se proyectan en el Cineclub Municipal (Bv. San Juan 33), con entrada libre y gratuita a retirar en la boletería del cine desde 1 hora antes de cada función (sin reservas).

Viernes 19

18 hs. «Pocilga». Narra dos historias: la historia de Julián, quien rechaza casarse con su prometida en protesta  por los negocios de su padre con los nazis, y la historia de un caníbal que deambula en busca  de alimento humano.

23 hs. «Los cuentos de Canterbury». Film que cuenta con música de Ennio Morricone y actuación de Pasolini. Un grupo de peregrinos que va a Canterbury se  entretiene narrando cuentos. Mientras tanto, un escribiente toma nota  de los sucesos, analizando con humor e ironía  las debilidades humanas.   

Sábado 20

20:30 hs. «Accattone». Ópera prima del director, con las actuaciones de Franco Citti y Silvana Corsini, elenco que lo acompañará en varias ocasiones. Mientras que Accattone se pasa el día metido en las tabernas, Maddalena, la mujer con la que vive, debe ejercer la prostitución para mantenerlo. Cuando ella es detenida y encarcelada, Accatone, privado de su medio de subsistencia, se ve condenado a llevar una vida miserable. 

Domingo 21

18:00 hs. «Las mil y una noches». (Re)versión libre del clásico de la literatura oriental. Nur-ed-Din es un joven que pertenece a una poderosa familia y que compra una esclava: la bella Zumurrud de quien se enamora perdidamente. La esclava también le corresponde por lo que comienzan una apasionada relación. Todo marcha bien hasta que Zumurrud es secuestrada  por Jaguan el Kurdo, el líder de una banda de cuarenta ladrones.  Nur-ed-Din hará lo imposible por encontrar a su amada. Mientras ella vive numerosas  aventuras que pondrán en peligro su vida.  

20:30 hs. «Saló o los 120 días de Sodoma». Basado en la novela del Marqués de Sade, también con música de Ennio Morricone. Acaso el filme más polémico de Pasolini. En una mansión, cuatro señores se reúnen con cuatro ex-prostitutas y con un grupo de jóvenes de ambos sexos, partisanos o hijos de partisanos, que han sido hechos prisioneros. Nadie en la casa puede eludir las reglas del juego establecidas por los señores; toda transgresión se castiga con la muerte. Además, gozan de la facultad de disponer a su antojo de la vida de los cautivos. 

Florencia Vercellone

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