Un encuentro con King

“Después” es la nueva novela de Stephen King, un relato inquitante en el que no faltan el drama y cierto toque de humor. 
El protagonista es Jamie, un chico que nació con una habilidad especial: ve gente muerta. Sin embargo, a medida que crece, descubre que los vivos pueden ser más terroríficos.  

Por Fernanda Pérez 

Stephen King es una marca registrada. Un vendedor imparable de best seller, un autor cuyas obras inspiraron a películas inolvidables como “El resplandor”, “It”, «Carrie» o “Cementerios de animales”.  Heredero de un arte en el que acierta al unir el drama con el terror, King es de esos escritores que quedan fuera de discusión y cuyo nombre goza de una popularidad absoluta.

Sin embargo y con todo eso que es King, en todos estos años yo solo había leído “Mientras escribo” (un texto maravilloso para quienes escriben o para quieren adentrarse en ese camino) y había visto unos cuantos filmes basados en sus obras. Por eso es que cuando hace algunas semanas atrás llegó a mis manos su nueva novela, “Después”, me pareció que era una buena oportunidad para leer, por primera vez, a un auténtico Stephen King.

Aclaro que no soy fans del terror y quizá por eso es que lo esquivé durante tanto tiempo,  pero tal vez por influencia de “Mientras escribo” sentía la necesidad de saber cómo escribía realmente aquel hombre que conquistó al mundo editorial.

Pese a los prejuicios iniciales, el encuentro con King fue una gran experiencia. Su prosa atrapa no tanto por lo que cuenta sino por cómo lo hace. Poco a poco nos va develando a los personajes y genera tal nivel de empatía con ellos que una vez iniciado el relato es difícil abandonarlo.

En “Después” el protagonista es Jamie Conklin. Un chico al que vamos conociendo en distintas etapas de su vida. Vive con su madre soltera, una habilidosa agente literaria que a su vez está en pareja con una policía, Liz. No es un dato menjor, porque Liz tendrá un rol preponderante en la trama.

Jamie no es un niño como cualquiera, él tiene un don especial: ve muertos. El propio King hace algunos chistes en el texto vinculado al filme “Sexto sentido”. Pero aquí las cosas son distintas: esos muertos solo aparecen por unas pocas horas (a excepción de uno de ellos). No son los muertos los que tienen algo para decir sino que son más bien los vivos quienes están buscando alguna respuesta de esos muertos. Es por eso que durante la historia Jamie deberá resolver el problema de un vecino con su esposa fallecida, terminar una obra literaria que su madre necesita editar y cuyo autor muere de manera inesperada,  o lidiar con un delincuente del que Liz necesita obtener información. El pobre Jamie termina siendo utilizado por los adultos que lo rodean y que necesitan sacar algún rédito de su don. Sin embargo lidiar con esos seres no es sencillo, enfrentarse al mal tampoco y descubrir la propia historia familiar menos aún.

A lo largo de la trama, Jamie hará ese paso de niño a adolescente, y descubrirá que a veces los vivos pueden ser más peligrosos que los muertos. 

Con esos pocos elementos, Stephen King recrea una historia que no tiene tanto de terrorífico sino que más bien ahonda en las oscuridades del alma humana con una fuerte dosis de ironía y humor. Es un relato muy audiovisual, en el que el “después” irá marcando el ritmo narrativo.

Seguramente los fans de King, esos que leyeron todos sus libros, tendrán su fundada mirada sobre “Después”. En mi caso debo admitir que es la primera vez que leo al autor en una ficción  y se trató de un encuentro fascinante. Al igual que el protagonista me propuse una consigna: «después», seguiré leyendo otras novelas de King. 

Read Previous

Novedades editoriales

Read Next

Amor y astrología en clave de chick lit