María Border: «Cuando me siento a escribir se me complica limitar el tiempo»

La escritora acaba de publicar «Amar se conjuga de a dos», una novela romántica contemporánea que se centra en la relación de dos escritores que deben escribir juntos una historia durante un caluroso verano de Buenos Aires. 

 

María Border conoce muy bien el oficio de escribir. Es una autora versátil, inquieta. De las que se animaron a transitar en el terreno de los autopublicados con la misma naturalidad con la que actualmente edita en Penguin Random House. Sus historias están atravesadas por el amor, el humor y el erotismo, pero con comprometidas temáticas contemporáneas.

En esta oportunidad acaba de sacar -momentáneamente solo en formato digital a causa de la pandemia por el COVID 19- «Amor se conjuga de a dos» un relato que tiene como protagonistas a una escritora y a un escritor (muy diferentes entre sí) a los que le han encomendado la misión de escribir un libro a cuatro manos. Ellos deben narrar la historia de Pilar, una joven cuyo novio es enviado a la Guerra de Malvinas. 

Conocedora del oficio, María Border traslada en estas páginas todo aquello que hace al mundo literario y editorial, dando vida a una linda novela que transcurre en un caluroso verano porteño. 

-¿Qué te motivó a escribir una historia como la de «Amar se conjuga de a dos»?

-Esta novela nació de una manera muy diferente a las anteriores, al punto que arranqué desde el título (que mi editora modificó un poco a la hora de publicarla). Llegar a encontrar cómo se llama cada obra me cuesta muchísimo más que escribirla y, en este caso, lo tuve antes de saber qué iba a contar. Pero el gen surgió de la historia de amor de la persona a quien le dediqué la novela; aunque no reflejo lo que él vivió, la emoción que me generó fue la puerta de acceso a «Amar se conjuga de a dos».

-Los protagonistas son autores que deben abordar una obra escrita a cuatro manos. ¿Qué de tu «yo escritora» se deja entrever en ese relato? 

-Muchísimo. Por ejemplo, recurrí a los debates que tengo conmigo, cuando analizo las escenas, para armar los diálogos entre Ricardo y Mariela.

«Amar se conjuga de a dos» comenzó siendo la historia de Pilar, a medida que avanzaba comprendí que estaba utilizando solo una parte de mí, la introspectiva y melancólica; hice una pausa y realicé un viaje interior donde encontré la posibilidad de unificarme dando vida a Ricardo y Mariela, que en definitiva son quienes cuentan la historia de Pilar. También confieso que, como le ocurre a ellos, cuando me siento a escribir se me complica limitar el tiempo y dejar de pensar en los personajes y en la novela las 24 horas del día. No soy Mariela, tampoco Ricardo, pero les presté mucho de mí a la hora de crearlos.

– Los personajes tienen estilos de escritura pero también personalidades y vidas diferentes: ¿qué nos podés contar de ellos? ¿Y cómo juega ese contrapunto de sus personalidades en la trama descriptiva? 

-Mariela es escritora de romance, Ricardo de policiales. Él es muy reconocido dentro del campo literario y goza de los privilegios que le otorga su trayectoria. Para Mariela todo es muy diferente; no está en el podio, su economía es limitada al punto de que renuncia a sus vacaciones porque se le rompió la computadora y la tuvo que reponer. Él prefiere tomar distancia con los lectores, Mariela adora reunirse con los suyos. La actitud que cada uno tiene frente a la vida es muy diferente y eso colisiona cuando deben unificar criterios para lograr escribir una obra en conjunto. Pilar será quien más padezca esas diferencias.

-En función de lo que plantea la historia y a partir de tu experiencia personal, ¿cuánto del mundo interior de una autora se traduce en su obra? 

-Al escribir me enfrento con mis propias dudas, culpas, demonios, alegrías, sentimientos, deseos, e interpelo desde allí a cada personaje para generar las tramas con las que los obligo a interactuar.

– ¿Qué hay en esta novela de la María Border de siempre y qué tiene de particular o diferente en relación a tus otros libros? 

-Escribo romántica, en Amar se conjuga de a dos hay romance, humor; la invitación a que reflexionemos sobre determinados temas, en este caso en particular: la culpa, el miedo, la violencia de género y las divisiones que siguen atormentándonos. Entiendo que está presente la María de siempre.

Lo distinto es que encaré dos historias en un solo libro.

¿Cómo es la experiencia de sacar un nuevo libro en este contexto de pandemia? 

-Es raro, pero no quiero sumar más motivos de angustia a los que nos impuso el virus. Estoy ilusionada en que mi novela entretenga a los lectores que deben continuar en sus casas sin la posibilidad de abrazar a sus seres queridos, o que los acompañe en los ratos libres a los que realizan trabajos esenciales. Quiero que les lleve un poco de aire fresco sin salir de sus casas y les ofrezca un poco de esperanza.

El hecho de que, por el momento, sólo esté disponible en formato digital me recordó mi época de autopublicada, donde las novelas no estaban en las mesas de novedades de las librerías pero yo igual era feliz sabiendo que el lector podía leerlas. Agradezco que la editorial acompañe el formato, que afortunadamente existe, y espero que pronto podamos recuperar no sólo las novedades en papel sino, por sobre todo, la tranquilidad de estar inmunes al acoso del virus para poder gozar de la libertad y de nuestra vida social y afectiva.

Sobre la novela 

Compartimos la sinopsis de «Amor se conjuga de a dos», la nueva novela de María Border que ya está disponible en formato digital.

«Mariela es una escritora de historias románticas, divorciada, que se encuentra en plena crisis de la mediana edad. Un enero, mientras soporta el calor sofocante en la ciudad y tras haber resignado sus vacaciones en la playa, recibe de la editorial una tentadora y arriesgada propuesta: ser coautora de una novela junto al reconocido y egocéntrico Ricardo Salvatierra. Si bien el desafío la impulsa a aceptar, pronto descubrirá que ponerse de acuerdo con su colega no es tarea fácil.

María Border nos introduce en dos historias: la de los ya maduros Mariela y Ricardo, y la que juntos escribirán sobre Pilar, una muchacha del interior del país cuyo novio es enviado a la guerra de Malvinas.

Los autores deberán aprender a compartir la inspiración para que Pilar sortee las dificultades que le impone el destino y no transite el camino en soledad. Ellos, por su parte, ¿podrán despojarse de sus egos para escribir algo más que una novela?»

 

Fernanda Pérez

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