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Libros que traspasan el papel: "Kurt Seyit & Shura"

Aunque la tira turca no tuvo éxito en su transmisión por canal abierto, marca tendencia en Netflix.

Una muy buena producción audiovisual basada en hechos reales basados en dos novelas de Nermin Bezmen.

 

 

 

 

Pese a su clima lento y su música insistente en cada escena, “Kurt Seyit & Shura” es una tira turca que difiere bastante de las que solemos ver en la TV abierta. Incluso, hace unos meses intentó hacer su desembarco en la pantalla chica con el nombre de “Amor en guerra” pero no obtuvo el rating esperado y fue levantada rápidamente. Sin embargo en Netflix le fue mucho mejor, y se instaló como tendencia entre la audiencia que se inclina por las historias de amor.

 

En los primeros capítulos ya se percibe un argumento sólido (correcto entrecruce de la trama ficcional con hechos históricos) así como un muy buen trabajo estético y audiovisual (de calidad cinematográfica) y un elenco que logra transmitir el drama de estos personajes sumidos a los avatares de algunos de los enfrentamientos que marcaron las primeras décadas del siglo XX: por un lado la revolución bolchevique en Rusia y luego el ocupamiento inglés en Estambul que años más tarde dio lugar al nacimiento de la República Turca.

 

El romanticismo como género impregna el espíritu de esta serie. Todas las historias de amor que se van entrelazando en esos escenarios y períodos llevan a cuestas la marca de lo imposible. Desencuentros, celos, prohibiciones, orgullo, enredos, un contexto hostil…. Rompe con los cánones tradicionales de un típico culebrón. Aquí lo que vale es el camino que deben transitar sus sus protagonistas (en especial Shura y Seyit) que no solo se ven condicionados por los hechos bélicos sino también por sus personalidades y características culturales (ella es rusa y él turco). Es decir, es un relato más bien fiel a sus personajes y contexto que a las expectativas de un público que quiere ver en la pantalla un culebrón clásico donde siempre el amor triunfa.

 

 

Mucho de eso tiene que ver el hecho de que la tira esté basada en dos novelas de la escritora turca Nermin Bezmen: “Kurt Seyt & Shura” (1992) y “Kurt Seyt & Murka” (1993).

 

Bezmen desarrolló un intenso trabajo de investigación que la llevó a compartir casi un año de entrevistas con quien fuera, en la vida real, la hermana de Shura. Antes de morir ella le dejó cartas, fotos y algunos otros recuerdos que dieron vida a estos libros que llegaron a consolidarse como un gran fenómeno editorial traducido en más de 10 idiomas. Años después llegó a la pantalla chica con algunos giros y modificaciones pero sin perder la esencia de los relatos. En eso mucho tuvo que ver que la propia Bezmen asesorara a los guionistas.

 

Pese a ser de origen turco, hay algo de su estructura narrativa que guarda relación con esa fuerza dramática que caracteriza a la literatura rusa. De hecho la historia comienza en San Petersburgo. Allí es donde se conocen Kurt Seyit (teniente del ejército ruso del zar Nicolás II) y Alexandra Verjenskaya, Shura (hija de una familia noble).

 

La revolución bolchevique cambia sus vidas abruptamente. Y cuando finalmente años más tarde se encuentran en Estambul, nuevamente el enfrentamiento entre turcos e ingleses pone en riesgo su amor.

 

Vale aclarar que más de un espectador encontrará ciertas semejanzas entre esta historia y la novela “El jinete de bronce” de Paulina Simons. Aunque ambas transcurren en períodos diferentes (la de Simons es durante la Segunda Guerra Mundial) el diseño de los personajes, los triángulos sentimentales y algunas otras cuestiones guardan ciertas similitudes con ambas obras.

 

Para quienes andan por Netflix a la búsqueda de una buena novela romántica, “Kurt Seyit y Shura” es una buena opción.

 

 

 

 

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