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La lectura, esa pasión tan necesaria

En el cierre del ciclo “Zona de entrevistas” (que contará con la presencia de la escritora Agustina Bazterrica), tendremos también una nueva edición de la intervención “Yo, lector” que este año sumará la presencia de Cristina Gómez Comini, Alejandro de la O y Lucas Heredia.

Ellos nos cuentan cómo fue su vinculación con el mundo de los libros.

 

 

 «Yo, lector», edición 2017. 

 

 

Como broche de oro del ciclo “Zona de entrevistas: Ficción en tiempos de pos verdad” -que desde Babilonia Literaria venimos realizando en el marco de la Feria del Libro y el Conocimiento- este sábado 22/9 a las 17 tendremos la última charla con la escritora Agustina Bazterrica (ganadora del Premio Clarín Novela por “Cadáver exquisito”) a lo que se sumará la intervención “Yo, lector” que contará con la participación de referentes del arte y la cultural local, entre ellos  Cristina Gómez Comini, Alejandro de la O y Lucas Heredia.

 

Dicha actividad -que tuvo su primera edición el año pasado- invita a poner al lector en el centro de la escena.La intención es mirarlo no solo como un número que suma a las estadísticas (cuánto compró, qué compró, etc.) sino descubrirlo y redescubrirlo en ese acto tan profundo, íntimo y movilizador como es la lectura.

 

El deseo, el descubrimiento, la pasión, la reflexión…. Algo de esos trayectos lectores son rescatados por el actor Alejandro de la O, el cantautor Lucas Heredia y la directora y coreógrafa Cristina Gómez Comini en esta entrevista compartida con Babilonia previo a la jornada del sábado. 

 

 

-¿Cómo se vincularon cada uno de ustedes, durante la infancia, con el mundo de los libros?

-Cristina Gómez Comini: En mi casa de infancia había biblioteca en el living, en el estudio de mi padre (que era arquitecto) y en mi cuarto.

Mi papá me enseñó a tratar los libros con cuidado y cariño, había que lavarse las manos antes de tocar un libro y prestar atención cuando se pasaban las hojas para no rasgarlas. Teníamos muchos libros sobre arte y arquitectura y fue allí donde desarrollé mi gusto por los grandes pintores de la Historia. 

– Alejandro de la O:  Fui  lector desde chico, y si bien mi familia no era muy lectora fomentaban mi gusto por los libros y la lectura. Me compraban las colecciones que venían en los diarios y en las revistas para chicos como Anteojitos o Billiken.

– Lucas Heredia: En mi casa se leía muy poco a decir verdad. Creo que mi conexión con la lectura se debe fundamentalmente a la pasión de mi maestra de tercer grado, Graciela. Ella tenía una manera de leer, de recitar, que hacía de la lectura casi un canto hipnótico. Y yo, que venía de la cuna cantando, descubrí ese puente fundamental de la palabra entre la poesía y la música. Armaba concursos de poesía, nos prestaba libros de ella para llevar a casa… El barrio tenía una realidad muy dura y pocos podían tener libros en su hogar.Creo que con esa pasión por existir en las palabras, esa mujer increíble encendió en mí una luz de habitar los libros. 

 

– Siempre hay algún libro o autor/a que marca esa especie de paso entre las lecturas de la infancia y las asociadas a una etapa más juvenil o adulta. ¿Qué libro u autor/a significó eso para ustedes?

– A. de la O: Sin lugar a dudas María Teresa Andruetto con “El Árbol de Lilas”, en su primera aparición en la colección Dulce de Leche. Luego, leer “La casa de los espíritus” de Isabel Allende, siendo yo adolescente, me empezó a generar un gusto por el género novela.

– L. H.: Hubo un libro que me marcó muchísimo y fue «La niña que no quería ser bruja» de Juan Coletti. Una historia contada desde los paisajes serranos de Córdoba, donde se narra con palabras mezcladas entre la lengua de los pueblos originarios y sus costumbres. De golpe, los lugares de la cotidianidad de los veranos eran parajes de aventuras mágicas, relatada desde nuestra tonada con una niña irreverente que rompía los órdenes de los mandatos. Era como una revolución a la vuelta de la esquina. 

– C.G.C.: Quizás el libro que marcó el paso de mi infancia a la adolescencia  fue  “Cien años de Soledad”, tendría unos 14 años cuando lo leí. En ese momento no alcancé a  abrazar la dimensión de esa obra que, por alguna razón,  me fascinó y me perturbó a la vez. Muchos años después volví a leerlo luego de conocer otras obras de García Márquez y “Cien años…” me pareció la mejor de todas.  También recuerdo que en mi adolescencia  dirigí la atención a una colección que estaban comprando mis padres  llamada “Los grandes temas” de  Editorial Salvat, esos libros eran en su mayoría ensayos.

Por otra parte, al terminar mi tercer año del secundario tuve que elegir una especialización para los dos últimos  años y elegí  Letras. Disfruté mucho de la literatura española e hispano americana de esos años de escuela. Cuando llegamos a los autores argentinos recuerdo que me impactó Leopoldo Marechal y luego estuve mucho tiempo fascinada con los cuentos de Horacio Quiroga.

 

 

– Ustedes trabajan con el teatro, la música, la danza…. ¿Qué le imprimió la lectura a sus actividades artísticas?

– L.H.: La posibilidad de encontrar cómo escapar de ese primer exilio que trae aprender un lenguaje. Uno viene al mundo y el lenguaje ya está ahí nombrando todo y uno debe aprender a existir en él, a nombrar la vida con ese código. Y como está desde antes muchas veces uno debe tratar de encontrar la vuelta para hacerle una trampa y poder usar a favor del decir que uno trae. Eso hace la poesía: el esfuerzo de reordenar el orden de las palabras con un nuevo sentido, de contar la infinita lente con la que el alma de cada uno reinventa lo que parece definitivo.

De esa manera pude encontrar mi voz en las canciones propias y saber con cuáles canciones y en qué poesía resonaba.   

– C.G.C.: En mi actividad la lectura siempre fue la primera herramienta. Leí historia, filosofía,  sociología, obras de teatro y muchos libros técnicos de danza y teatro.  Siempre busqué apoyo en la poesía a la hora de condensar una sensación o una idea para crear una obra escénica.  No tengo un poeta preferido pero recuerdo haberme enamorado de la poesía del  belga Henri Michaux y de algunos poetas italianos como Salvatore Quasimodo, durante mi período en Italia leí desde Alessandro Manzoni hasta Italo Calvino.  Me gustan las mujeres escritoras como Marguerite Yourcenar  y Susan Sontag. Me encantan los mundos que crea Murakami y también la conmovedora escritura de María Teresa Andruetto. Cuando estaba en el extranjero leía a Borges y a Sábato; a algunos autores los leí por trabajo y aprendí a disfrutarlos como al santafesino Juan José Saer.

Siempre leí desordenadamente: leo lo que necesito leer según el momento y la circunstancia artística o de vida.

A mi actividad la lectura le imprimió profundidad, conocimiento y sustento.

– A.de la O.: Todo, tiene una relación directa, sobre todo la literatura infantil juvenil, ya que todas las áreas en las que me desarrollo van siempre direccionadas a ese público. Hago teatro para niños y niñas, doy clases a los mismos, organizo eventos en torno a la literatura infantil juvenil… La literatura aporta muchísimo a la actividad artística que realizo.

 

– A la hora de elegir un libro, ¿qué géneros prefieren?

– C.G.C.: Me gustan los ensayos, el cuento y la biografía.

– A. de la O.: Me gusta mucho la novela de mujeres Latinoamericanas, sobre todo la prosa poética. También la literatura infantil juvenil y la poesía.

L.H.: Poesía y en la narrativa me gusta el realismo mágico.

 

 

– ¿Y con el ejercicio de la escritura cómo se llevan?

 – A. de la O.: Lo desarrollo aunque cuesta un poco mostrar la producción. Pero realizo talleres de escritura y plasmo más ese trabajo en la parte docente.

– L. H.: Leo constantemente incluso como disciplina de conexión con el tiempo propio. Me mantiene los engranajes de la escritura siempre listos para decir en las canciones que compongo y además es la única manera para que la humanidad madure a la par de las historias que vienen y no esta locura frenética de las redes sociales que imponen el ritmo de la percepción y la existencia

 

– Si tuvieran que elegir un texto o autor/a que leyeron en los últimos tiempos y que los conmovió, ¿qué elegirían y porqué?  

– L.H.: Daniel Moyano. Creo haber encontrado en el más grande escritor contemporáneo un decir desde una belleza increíble y con una sensibilidad comprometida en la lucha por la liberación latinoamericana. Historias inmensas, intemporales. Es increíble. Fundamentalmente el libro «Tres golpes de timbal». Una manera de escribir tan conmovedora que logra modificar a quien lee para siempre en clave e intención revolucionaria.

– C.G.C.: Últimamente leí el relato de un joven argentino (Juan Pablo Villarino) viajando por Irán, Irak y Afganistán, el libro se llama “Vagabundeando en el eje del mal” y me resultó movilizador.

– A. de la O.: “El cuento de la criada” de Margaret Atwood, por su prosa tan potente, por lo que encierra esa historia, por el contexto actual de la lucha de las mujeres que es una lucha de todos, por la prohibición de derechos tan bien reflejada, tan dura, porque en el dolor de esa escritura hay esperanza, hay realidad, hay poesía…

 

Para agendar

 

La tercera y última charla del ciclo “Zona de entrevistas: Ficción en tiempos de pos verdad” -que integra la programación de la Feria del Libro y el Conocimiento- culminará este sábado a las 17 en el Patio Menor del Cabildo con la charla «Relatos salvajes. La distopía como metáfora de la realidad» que tendrá como protagonista a Agustina Bazterrica, autora del libro “Cadáver exquisito”.

 

Al finalizar dicha actividad tendremos la intervención “Yo, lector” en donde tanto Bazterrica como los invitados Alejandro de la O, Lucas Heredia y Cristina Gómez Comini compartirán lecturas y música en vivo.

 

 

Lecturas inspiradoras

 

Uno de los invitados a la edición 2017 de «Yo, lector» fue el músicos y compositor Fer Romero. En dicha oportunidad, desde Babilonia le regalamos en agradecimiento un libro. El título elegido fue «Ella» de Daniel Guebel. Meses más tarde, Fer Romero nos contó que esa novela había sido fuente de inspiración de una de las canciones de su nuevo disco que presenta mañana jueves en Cocina de Culturas. 

Compartimos este video del ciclo audiovisual «Lo que se nos canta» en el que Fer Romero cuenta los entretelones de «Deseo y sol» y nos deleita con la interpretación de ese bellísimo tema.  

 

Para ver la entrevista ingresar a este link

 

 

 

 

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