La escritora y periodista cordobesa Fernanda Pérez presentará el próximo martes 24 de mayo “Los paraísos perdidos”, su tercera novela. La actividad será a partir de las 19.30 en las instalaciones de Cocina de Culturas (Avda. Roca 491) oportunidad en la que estará acompañada por Alejandra Bellini. Al cierre habrá una intervención poética-musical a cargo de Pérez, Marcelo Barrios (textos), José Páez (guitarra) y Belén Ceballos (voz).

Tras su paso por la Feria del Libro de Buenos Aires, y próxima a su presentación oficial en la ciudad de Córdoba, Fernanda Pérez comparte con Babilonia Literaria todos los detalles de “Los paraísos perdidos”, la tercera novela de su carrera literaria.
– ¿Cómo surgió la idea de escribir “Los paraísos perdidos?”
– La idea original surgió allá por el 2007, cuando terminé de escribir “Las Maldecidas”. Sentía la necesidad de seguir conectada con ese universo, y empecé a diseñar una continuación. Eran capítulos sueltos que tenían algunos temas, personajes y situaciones definidas. Sabía que quería contar una historia de amor entre Lorenzo y Milagros; sentía además que debía darle protagonismo a Visitación, una de las hermanas de “Las Maldecidas”; e intuía que el relato iba a estar atravesado por el concepto del exilio. Digo intuía porque en ese momento no tenía aún una investigación histórica seria sobre el contexto. Pero los hechos me fueron encontrando en ese proceso de búsqueda, y finalmente se consolidó como una novela que habla de éxodos y exilios.
– ¿Es necesario haber leído “Las Maldecidas” para entender “Los paraísos perdidos”?
– No, ambas son novelas que funcionan de manera independiente. Yo me atrevería a decir que entre “Las Maldecidas”, “El Sacramento” y “Los paraísos perdidos” conforman una especie de trilogía que, de alguna manera, están asociadas al ideario artiguista. En este caso en particular es un libro que refleja lo que ocurrió en una región de nuestro país -y también en países limítrofes- tras el exilio de Artigas, la desaparición de sus referentes (como fue el caso de Andrés Guacurarí en Misiones). Habla de esos hombres y mujeres que lucharon por esas ideas y que años más tarde quedaron en cierto estado de orfandad política.
– ¿También hay entonces alguna relación con “El Sacramento”?
– Esta novela tiene como principal protagonista a El Portugués, un personaje que los lectores de “El Sacramento” seguramente reconocerán. Es un guiño para quienes leyeron mis libros anteriores, pero vuelvo a repetir: “Los paraísos perdidos” funciona como un relato independiente.
– ¿Por qué ese título?
– Porque es una novela que reflexiona mucho sobre la pérdida y la búsqueda de la felicidad, de esos “paraísos” cotidianos. La mayoría de los personajes, pero en especial EL Portugués, vienen de la pérdida, del dolor, y empiezan a buscar caminos para reconstruirse. Al principio creen que jamás van a volver a ser felices, que esos “paraísos perdidos” ya no van a regresar, pero la vida siempre da nuevas oportunidades.
– ¿Cuál fue el mayor desafío de escribir esta novela?
– Hubo varios desafíos en este recorrido. En cuanto al proceso de escritura en sí, fue una novela que escribí y reescribí a lo largo de varios años. Cuando la retomaba sentía que había cosas que ya no funcionaban y entonces había que quitar, agregar, cambiar… Ya cuando me puse a trabajar exclusivamente en este libro (a principios de 2014) las condiciones fueron también bastante particulares: tenía que encontrar tiempo de escritura en medio de múltiples actividades laborales y familiares. No fue sencillo. Pero lo más complejo fue a fines de 2014. En una charla con mi editora le comenté que me parecía que los capítulos mejores resueltos -desde el punto de vista literario- eran aquellos que tenían como protagonista a El Portugués. Ella entonces me dijo que coincidía, que el personaje que llevaba la carga dramática era él. Fue entonces cuando me propuso volver a trabajar sobre la novela pero dándole más protagonismo a El Portugués. No fue sencillo, porque siempre es más fácil escribir de cero que reescribir, pero acepté el desafío porque sentía que por ahí iba la historia. A veces es preferible retrasar la salida de un libro para lograr lo mejor que apurarse por editar y no hacer el intento. En mi caso lo viví como un proceso de aprendizaje, y creo que acerté. Hoy los lectores me escriben diciendo que adoran a El Portugués, sin dudas es el alma de esta novela.
– ¿También hay romance?
– Claro que sí. Hay varias historias, pero las dos principales son la de El Portugués y Visitación, y la de Lorenzo y Milagros. Son dos amores bien distintos. El primero es de una pareja ya madura, cada uno con sus historias a cuestas, que se encuentran en un momento especial de sus vidas. El otro es un amor más juvenil, más pasional y más convulsionado. Creo que los lectores se van a enamorar con ellos.
-¿Te planteás la posibilidad de escribir en otro género?
-Actualmente estoy en plena etapa de corrección de una novela contemporánea que reflexiona sobre las relaciones personales, amorosas y familiares en estos tiempos. Es una historia que indaga sobre el desamor.
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