Entrevista de la semana. Fernando López

 

 

En una reciente foto compartida por él mismo en una red social, se lo ve sentado frente a un escritorio colmado de papeles, muy concentrado, y con la vista clavada en vaya a saber qué texto.

Esa es la realidad actual del escritor cordobés Fernando López, aunque también podría ser una imagen que se repite década tras década en su vida, ya que los papeles son algo que seguramente lo acompañan mucho antes de ser escritor, en su oficio de abogado y juez.

El dice aún no entender cuál es la combinación perfecta -si es que la hay-, sobre estas dos profesiones. Profesiones que sin dudas supo equilibrar a lo largo de su vida, juzgando a sus personajes al mismo tiempo que componía con voz propia sus sentencias.

Y así sigue, haciendo camino en la literatura, logrando no sólo distinciones en planos internacionales, sino también conformando nuevas plataformas, como lo es el Festival del género policial, Córdoba MATA, que tiene previsto este año su tercera edición en la Feria del Libro Córdoba 2016.

El autor de las novelas “El mejor enemigo”, “Arde aún sobre los años”, “Odisea del cangrejo”, “Aspero cielo” y la serie del detective “Phillip Lecoq”, comenzó este año plagado de proyectos, entre otros, finalizar su nuevo libro, el cual lo mantiene en vigilia desde hace cuatro años.

Sobre esto en general, y su historia en particular, López habló con Babilonia y nos contó al respecto.

 

– Sos un referente de la novela policial cordobés en todo el país (y el exterior), y además estás inmerso en la gestión del Festival Córdoba Mata, ¿cuál es el mayor logro de este evento que comenzó hace pocos años?

– Este año se llevará a cabo el 3er evento y CÓRDOBA MATA va en camino de convertirse en una actividad permanente en la programación anual de la FDL.

–  ¿Hay un estilo local del género negro? ¿Cómo lo describirías?

 – Lo bueno de cualquier novela es que no sea identificada como escrita “en tal lugar” sino que, aunque la historia se ubique en una locación determinada, su autor pueda ser tenido como propio en cualquier lugar del mundo. Por su calidad, claro, no por su origen ni por su raza ni su pensamiento político.

–  El universo de escritores ha crecido mucho en nuestra ciudad, ¿pensás lo mismo sobre el universo de lectores?

 – Al haber una mayor oferta de géneros y autores, por fuerza ha de haber más lectores. Lo importante es que se lea en los colegios, para crear en los adultos la costumbre de seguir haciéndolo siempre.

– Algunos de tus textos suelen llegar a adolescentes, que trabajan con tus historias en el ámbito escolar, ¿cuál creés que es el mejor mensaje que podés transmitirle a través de las letras?

Que lean todo lo que puedan porque leer abre la mente y nos hace conocer el mundo con todas sus maravillas, y nos permite atesorar la memoria de los pueblos para aprender a ser mejores personas.

– Como tantos otros autores, sos parte de una generación que (sobre)vivió el proceso dictatorial y puede hoy hacer una mirada en perspectiva, ¿cómo fue escribir en aquel momento, y ahora? ¿Qué registros cambiaron como autor?

– El cambio más grande y más importante fue superar el pesado cepo de la auto-censura, que es peor todavía que el mandato exterior. Por suerte tomé conciencia mientras escribía por segunda vez mi primera novela, El mejor enemigo. Sino, todo mi trabajo posterior habría sido inútil.

– ¿Cuánto hay de abogado en tu profesión de escritor, y de escritor en tu recuerdo de abogado?

– Una buena pregunta que no tiene una respuesta definitiva. Alguien me dijo una vez que escribía como juez. Todavía no sé si fue un elogio.

– ¿Fue tu profesión ligada a las leyes la que te acercó al género policial? ¿Por qué te sentiste ligado a la novela negra?

– Fue la lectura la que me acercó al género, antes que mi profesión. Pero también la convicción de que los valores de la sociedad de consumo global convierten al género humano en lo peor de sí mismos.

– ¿Qué autores guiaron -en tus inicios- tus anhelos de convertirte en escritor profesional? ¿En qué espejos te mirabas?

– Fueron muchos, muchísimos. Menciono solo unos pocos: Poe, Agatha Christie, Simenon, Patricia Highsmith, Horacio Quiroga, Walsh, Borges, Hemingway, Chesterton, Dashiell Hammet, McCoy, etc etc.

-¿Estás trabajando en una nueva historia? ¿Nos podés adelantar algo?

– Siempre tengo proyectos. Ahora mismo trabajo en una novela policial que ya me está llevando cuatro años, y tengo otra in mente, también policial, que es una historia familiar en la que se matan los hijos entre sí por la sucesión de una casa, cuando el padre viudo les anuncia que se ha puesto de novio y quiere casarse.

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