Claves literarias para ver Lovecraft Country

En la sección Libros que traspasan el papel, hoy hacemos foco en la serie de horror fantástico, que se emite por HBO y aborda relatos, personajes e incluso datos biográficos de Howard Phillips Lovecraft. Autor norteamericano creador y referente de este particular género, H.P.L supo publicar poesías, cuentos y novelas en diferentes magazines en la primera mitad del Siglo XX.

Desde hace más de un mes (sus episodios se suben semanalmente a la plataforma HBO y llevamos contabilizados 5), los domingos por la noche se convierten en una experiencia sumamente incómoda, tremenda y macabra, cuando comienza a rodar “Lovecraft country”, serie que atraviesa la obra y algunos datos biográficos del autor norteamericano de horror H. P. Lovecraft.

Por momentos gótica, por momentos surrealista, por momentos fantástica y de ciencia ficción (ya veremos que esas facetas están presentes en las creaciones de Lovecraft), la producción creada por Jordan Peels y protagonizada por Jurnee Smollett,Courtney B. Vance, Jonathan Majors -entre otrxs- aparece de manera tan oportuna en el universo televisivo norteamericano, que da escalofríos de solo pensar su causalidad, por plantear al mismo tiempo una revisión de su historia nacional y un debate sobre la desigualdad racial que aún hoy sigue vigente.

Y lo hace justamente trayendo al presente el universo Lovecraft, autor de culto en el denominado horror cósmico, que dejó huella tanto por su capacidad para crear relatos terroríficos y seres monstruosos indescriptibles, como por su marcado conservadurismo anglosajón, que lo llevó a odiar a los inmigrantes que pululaban por las calles de EEUU y aplaudir las ideas fascistas europeas de la década del `20.

Pero para que puedas, como espectador y lector, abordar el trabajo de Lovecraft y esta serie en particular, te damos algunas claves para entender su complejo universo personal y narrativo.

Su historia/ La historia

Howard Phillip Lovecraft (H.P.L.) nació en 1890 en Providence, Nueva Inglaterra y murió en esa misma ciudad, alejado de sus conocidos, en 1937. Tuvo una vida compleja, atravesada por la soledad, la sensación de abandono y la locura, por lo que a medida que uno comienza a descubrir sus textos, no sorprenden los infiernos literarios que ha escrito y descripto a través de sus páginas.

“Sus cuentos me planteaban dudas sobre el autor: ¿es un escritor genial o un iluminado que bordeaba algún tipo de locura?”, se pregunta la escritora cordobesa Cristina Bajo, amante del género gótico en su antología “Alguien llama a la ventana”, para hablar de Lovecraft, de quien se muestra como gran admiradora. Creemos que nadie, hasta ahora, ha logrado dar una respuesta a esto.

Criado por una madre ultraconservadora – quien jamás le dio a su hijo expresiones afectuosas- por algunas tías y su abuelo materno, el niño Lovecraft creció sabiendo que su padre había muerto solo en una clínica psiquiátrica y que la literatura era el único cable a tierra con el mundo. Niño prodigio, leyó a los 3 años y a los 7 ya escribía historias, siendo adolescente se hizo aficionado al pulp fiction, género editorial que se publica para el consumo masivo, logrando -incluso-,fundar su propio magazine.

Y es aquí donde llegamos a la primera clave para entender Lovecraft Country.

Ambientada en los años `50, en plena política de segregación, el joven Atticus Black regresa a Chicago, específicamente al sur de esta ciudad donde se encuentra la comunidad negra donde vive su familia, buscando el paradero de su padre, recientemente desaparecido. Llega sólo y sabiendo que carece de pistas para encontrarlo, aunque sospechando que algo sumamente oscuro se oculta en esta ausencia.

Junto a su tío George, amante como él de las ediciones de terror y suspenso de pulp fiction, se embarca en un viaje por carretera a través de Estados Unidos, acompañados por Letitia, una ex compañera del colegio.

Se dirigen, particularmente, a la ciudad de Arkham –pueblo creado por el propio Lovecraft en uno de sus relatos- y a poco de andar, irán descubriendo que la desaparición del padre esconde la trama de una secta perversa que intenta dominar el mundo, buscando desde hace siglos la fórmula de la vida eterna y la sangre de los perfectos “Hijos de Adán”.

Gótico, fantástico y horror

La primera escena de Lovecraft Country deja en claro el juego al cual se invita al espectador. El protagonista de la historia, Atticus, a través de un sueño rememora su paso por la guerra de Corea, la trinchera donde estaba, la sangre de sus compañeros y las imágenes dantescas que lo circundan, mientras del cielo comienzan a bajar unas especies de naves, de las cuales salen seres monstruosos que buscan dominar el mundo.

¿Premonición? ¿Locura? ¿Exceso de fantasía?

Atticus despierta y comprueba que fue solo eso, una imagen onírica, pero funcionará para los espectadores como preámbulo de todo lo que vendrá. Lovecraft, mucho antes, deambuló por estos tres géneros en su bibliografía, usando los recursos del terror (fue lector obsersivo de Edgar A. Poe), la fantasía y la ciencia ficción.

Creador de “Los mitos de Cthulhu”, novela dividida en capítulos donde se despliegan seres endemoniados de difícil descripción, Lovecraft siempre tuvo fascinación por los hechos misteriosos, por aquello que no somos capaces de descifrar y escapan a nuestra (torpe) inteligencia. Por eso resuelve con estas criaturas monstruosas y de manera simbólica, todo aquello oscuro que nos rodea.

Algunos de estos dioses-monstruos, que trascienden las leyes del tiempo- son Azathoth, Bokrug, Cthulhu, Dagón, Ghatanothoa, Madre Hidra, Neptuno, Hypnos y Yog-Sothoth, aunque también creó una inmensa cantidad de razas entre las que sobresalen los profundos, los Antiguos y los mi-go. Algunos de ellos, por supuesto, aparecen en Lovecraft Country.

De allí que Lovecraft sea reconocido por haber inventado el género del “horror cósmico”, también conocido como “horror lovecraftiano”, como aquel que combina elementos de terror junto con ciencia ficción.

“Lovecraft country” hace del género el anclaje de la serie, colmando sus capítulos con historias que siempre combinan dosis de suspenso, terror y ciencia ficción, aunque muchas veces todo parezca francamente desopilante.

El racismo, la clave de todo

Uno de los puntos más importantes de recordar al ver la serie es también aquel que se emparenta con la postura ideológica del autor.  

Descendiente directo de quienes vinieron en el Mayflower, Lovecraft tenía un gran afecto hacía sus orígenes ingleses, llegando a proclamarse caballero de la reina Victoria y a manifestar un creciente odio a los inmigrantes o a los cambios en su mundo durante su adultez.

Es por esto que en el período entre-guerra, Lovecraft no dudará en coquetear con el fascismo (sentía admiración por Mussolini desde 1922) considerando inferior a todo aquel que no fuera de origen anglo-germánico.

Por ello, que la producción de la serie elija un elenco de raza negra, que ponga en el centro de la escena la discriminación a este pueblo en territorio norteamericano y, por último, le de a los blancos el papel antagónico, no solo es un acierto, sino toda una postura que busca una urgente revisión histórica, social y cultural.

¿Es este país, el que mata sin piedad a hombres y mujeres de color, el que segrega a partir de las diferencias, el que crea monstruos capaces de destruir el mundo, el país soñado por Lovecraft?

No lo sabemos, pero lo que sí sabemos es que el protagonista de esta serie con un guión brutal, aun sabiéndose en desventaja por su origen, en un país que lo señala con el dedo y lo denuncia ante la desconfianza, de repente descubre que es el único que puede cambiar el mundo.

 

Florencia Vercellone

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