Cinco razones para leer “Barcelona nunca llega»

Esta semana hacemos foco en esta novela del autor cordobés Germán Maretto. El libro indaga sobre las inseguridades, frustraciones, deseos y desaciertos de un escritor (o más bien de alguien que sueña con consagrarse como tal) en una Córdoba que por momentos se le torna asfixiante. Barcelona parece ser la salida. Pero esa salida, ¿llegará?

“Cero”. Con esa palabra abre la novela del autor cordobés Germán Maretto. Ese capítulo “Cero” nos devela algunos detalles del protagonista. Al parecer una noticia lo ha dejado allí, en cero. Paralizado o tan solo dando vueltas en círculos sin salida.

A modo de metáfora, ese primer texto nos adelanta algo de lo que será esta historia de Mauro, un escritor (título tal vez pomposo para su situación real) que ha perdido ese estatus. No logra conectar con su creatividad, no le ha ido del todo bien con su agente en España y tampoco ha logrado la notoriedad esperada con sus obras. Coordina talleres literarios en un espacio estatal, con todo lo que eso significa: alumnos con pocas condiciones para la escritura, lecturas y correcciones interminables y unos cuantos enredos sentimentales que ponen en riesgo su matrimonio.

Encerrado en su propio laberinto, tal vez Mauro sea el 0. Un hombre que solo tiene valor con otro “número” adelante. No suma, no resta, y en caso de divisiones o multiplicaciones, siempre da cero. Entre su esposa (Fernanda), su amante (Carolina), y una jovencísima tallerista que le despierta pasiones oscuras, la vida de Mauro es un gran enredo de engaños. Todo en él es indecisión. ¿Debe dejar a su  mujer? ¿Debe terminar la relación clandestina con su amante? ¿Avanza o pone fin a ese vínculo un tanto enfermo con su alumna menor de edad? ¿Tendría que forjarse un futuro literario en otro lugar?¿Aprovecha algunos vínculos políticos para perpetuarse en un cargo que no le interesa pero que le garantizaría estabilidad económica? Las preguntas se suceden en un relato bien escrito que ahonda sobre el mudillo literario con un tono irónico y realista.

A continuación, compartimos 5 razones por las que valen la pena leer “Barcelona nunca llega”.

  • Razón 1: Una narrativa muy bien estructurada.

Es de esos libros en los que se nota el oficio de la escritura. Cada elemento del relato encastra a la perfección. Hay un trabajo minucioso y prolijo entre la historia y esos otros textos ficcionales que Mauro (el protagonista) va creando y que tienen la función de indagar en algunos otros dramas internos del personaje. Ficción dentro de la ficción muy bien lograda.

  • Razón 2: Un inicio atrapante.

Ese “Cero” inicial abre interrogantes que llevarán al lector a querer saber más sobre Mauro y sus encrucijadas. Tiene el poder de despertar la curiosidad. “Apago la computadora y me quedo mirando la pantalla, negra y vacía como un cero.

En cero, así quedé y en ese hueco permaneceré”.

  • Razón 3: Un final sorprendente.

“Barcelona nunca llega” ofrece casi al final una dosis de adrenalina inesperada. Tal vez lo que necesita el personaje para salir de su inercia. Son escenas fuertes y bien logradas que muestran tal vez otras facetas de la narrativa de Maretto.

  • Razón 4: Una mirada crítica sobre el “mundillo” literario.

Es evidente que Maretto se mete en un mundo que conoce bien: el literario. Es escritor, tiene una editorial, dicta talleres… Y aunque “Barcelona nunca llega” es una ficción, hay muchas escenas (algunas realmente divertidas) que serán fáciles de reconocer para quienes se mueven en ese entorno. La búsqueda frenética de un agente para salir adelante, el deseo de un puesto en el ámbito público, funcionarios totalmente incapaces para llevar adelante una gestión cultural, la hipocresía de ciertos entornos literarios, el síndrome de la “página en blanco”, entre otros, son parte de una trama. El autor juega con la ironía, un registro narrativo muy presente a lo largo de la obra. Cabe destacar que por momentos la novela recuerda a “La biblioteca de los libros rechazados” de Foenkinos.

  • Razón 5: De lo local a lo universal.

En “Barcelona nunca llega” es sencillo reconocer lugares, contextos culturales y algunos detalles políticos de Córdoba. Pero aún en medio de un escenario local muy bien retratado, la novela despliega una trama universal que bien podría aplicarse a cualquier otra ciudad. Hay un juego entre Córdoba y Barcelona que incluso está presente en la portada.

 

Una buena novela para sumar en la biblioteca. Cabe destacar que “Barcelona nunca llega” está publicado por el sello local Scriptum. Además pueden seguir al autor en su IG @german.maretto y también a través de la cuenta @tertulias.para.escribir que refleja su actividad como tallerista.

Fernanda Pérez

Read Previous

Novedades editoriales (amores de primavera)

Read Next

#ZonaDeEntrevistas: El ciclo de Babilonia en la Feria del Libro Córdoba