
La semana pasada falleció la reconocida escritora argentina Aurora Venturini.
Nacida en 1922 en La Plata, Venturini se graduó en Filosofía y Ciencias de la Educación. Fue asesora en el Instituto de Psicología y Reeducación del Menor, donde conoció a Eva Perón, de quien fue amiga íntima y con quien trabajó. En 1948 recibió de manos de Jorge Luis Borges el Premio Iniciación. Estudió psicología en la Universidad de París, ciudad en la que se autoexilió durante 25 años tras la Revolución Libertadora y donde vivió con Violette Leduc y trabó amistad con Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Albert Camus, Eugène Ionesco y Juliette Gréco. Además tradujo obras de Rimbaud, Villon y Lautréamont. En 2007 recibió el Premio de Nueva Novela Página/12 por su libro «Las primas» (Mondadori, 2009). En 2010 la edición española de esta obra (publicada por Caballo de Troya) fue votada como el mejor libro en español editado en España y recibió el II Premio Otras Voces, Otros Ámbitos. En 2011 publicó la novela «Nosotros, los Caserta» y un año después, los relatos incluidos en el libro «El marido de mi madrastra», ambos editados por Literatura Mondadori.
Una de sus últimas obras fue «Los rieles», que comienza con las consecuencias del accidente que la autora sufrió en abril de 2011 cuando se cayó en su casa, se fracturó varios huesos y estuvo internada meses, aprendiendo a caminar, volviendo lentamente a comer, a hablar.
El principio de la novela es un estado de somnolencia: allí aparecen los rieles del título, Ventuini recuerda o sueña con esas vías cerca del río, quizá camino al quirófano o durante la intervención.
Quizàs el capítulo más conmovedor e intenso del libro es el titulado «Variaciones sobre monsieur Le Diable’, en el que la escritora se para con firmeza en el delgado límite entre el sueño y la vigilia, entre la locura y la razón, o mejor, entre la vida y la muerte, para relatar aquellos momentos en los que sintió que su hora para irse de este mundo había llegado.