
La novela «Las muertas» del mexicano Jorge Ibargüengoitia (1928-1983) es una trama basada en hechos reales aunque con personajes ficticios sobre la historia de dos hermanas proxenetas, una red de trata y una serie de crímenes narrados al ritmo de testimonios, una reedición fundamental de la literatura latinoamericana del siglo XX a casi cuatro décadas de su aparición.
Cuando en 1964 los diarios daban la noticia de una red de trata gestionada por las hermanas bautizadas como «Las Poquianchis», propietarias de unos cuantos burdeles y acusadas de múltiples asesinatos, a Ibargüengoitia -escritor de Guanajuato nacido en 1928, dramaturgo y autor de «Los relámpagos de agosto»- sin dudas algo le disparó.
Aquel episodio, Ibargüengoitia lo reconstruyó de forma magistral y sumamente irónica a partir de pesquisas legales (juicios y entrevistas a los implicados) y lo transformó en «Las muertas», una narración al ritmo de un ensamble a muchas voces, dominadas, como toda disputa, por acusaciones, defensas y omisiones.
«Algunos de los acontecimientos que aquí se narran son reales. Todos los personajes son imaginarios», advierte el autor a los lectores al comienzo de la novela, publicada por primera vez en 1977 y reeditada ahora en nuestro país por el sello Corregidor, con prólogo de Ezequiel Rosso y un ensayo de Ángel Rama.