
Título: “Maldita”. Autor: Chuck Palahniuk. Editorial: Random House.
«Me llamo Madison Desert Flower Rosa Parks Coyote Trickster Spencer, y soy un fantasma. En otras palabras: ¡Bu! Tengo trece años y un poco de sobrepeso. En otras palabras: estoy muerta y encima gorda». Al finalizar el día de Halloween, los muertos que no regresen a tiempo al inframundo quedarán atrapados en el mundo de los vivos. Precisamente esto es lo que le ocurre a la adolescente muerta más mordaz y deslenguada del Infierno tras sus alocadas aventuras para enfrentarse al mismísimo diablo. Ahora, gracias a las confesiones sádicas y horripilantes de su blog personal en el limbo, descubriremos que Madison no llegó al Infierno por error o por casualidad, sino que fue condenada por las cosas terribles que hizo en vida. Y, por si fuera poco, Satanás, que desde el principio la tuvo en la mira, pretende utilizarla para inaugurar con ella y sus célebres padres una era de condenación eterna en la Tierra.

Título: “El jardín de los delatores”. Autora: Cristina Pérez. Editorial: Plaza & Janes.
Argentina, año 2026. El gobierno nacional intenta detener el surgimiento de la Triple W, una red de ciudadanía global que opera a gran escala en todo el mundo y resulta una amenaza para su poder. A través de una célula de espías altamente calificados, monitorea los movimientos de los posibles líderes. En esta carrera de intereses políticos y económicos aparece muerto Tomás Bertoni, un destacado periodista del diario El Globo Porteño que estaba a punto de desentrañar el macabro armado de inteligencia. Julián, su amigo y compañero, se valdrá de una serie de elementos y personas clave para continuar con la investigación: un billete aniversario con hologramas de Raúl Alfonsín, las listas con los nombres de los posibles implicados, un edificio conocido como La Torre Oscura y una misteriosa mujer llamada Lucía, que le abrirán el camino hacia la verdad. Pero las consecuencias serán impredecibles. Con «El jardín de los delatores», Cristina Pérez irrumpe magistralmente en la tradición de las novelas de espionaje y conspiración política, y nos demuestra por qué la literatura es su primera y gran pasión.