Las aficiones del padre de Alicia

 

El escritor británico Lewis Carroll, famoso por ser el autor de «Alicia en el país de las maravillas», no sólo veía en la literatura el medio para plasmar sus dotes artísticas y creativas. Por ejemplo, con 24 años empezó a sacar fotos, llegando a poseer una colección de más de 3000 fotografías propias.

Una de las mayores molestias del escritor era tener que levantarse a media noche para escribir las ideas que se le ocurrieran de repente. Para evitar perder ideas y tener que encender velas y romper su sueño al mismo tiempo, creó una especie de plantilla con un alfabeto. De esta forma, podía escribir en la oscuridad y dentro de su propia cama.

También ideó un dispositivo para ajustar los márgenes en una máquina de escribir, un dispositivo para ayudar a los inválidos a leer mientras estuvieran acostados.

Además, su obsesión por el uso correcto del lenguaje lo llevó a trabajar en una versión simplificada de lo que hoy conocemos como Scrabble. Él lo denominaba «Escalera de palabras», y consistía en tomar una palabra existente e ir cambiando sus letras una a una para formar otra palabra existente. 

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