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“La escritura me atraviesa, pero más me atraviesa el interés de aportar a la sociedad”

Luz Larenn acaba de lanzar su nueva novela “Réplicas” que continúa la saga iniciada con “Á(r)mame”. 

La  autora que conquistó a la comunidad lectora desde las publicaciones en su cuenta de IG @elpatiodepochi habla con Babilonia de este camino literario iniciado en redes y que avanza con pasos firmes en el mercado editorial tradicional.

 Luz Larenn acaba de publicar con editorial El Ateneo “Réplicas”, un thriller que indaga sobre esos hechos del pasado que tienen su repercusión en el presente. Una vez más la protagonista es Audrey Jordan, personaje que sus lectores ya conocieron en “Á(r)mame”, la primera entrega de la saga.

Larenn inició su camino literario a través de los capítulos de novelas breves que iba publicando en su cuenta de IG @elpatiodepochi. Poco a poco fue conquistando a su audiencia y hoy crea historias tanto para las redes como para el mercado editorial tradicional.

“ ‘Réplica’ funciona como eco para la sociedad, eco de lo que sucede o sucedió alguna vez y hoy resuena. Nos muestra la gran foto de lo que no podemos ya ignorar”, afirma la autora quien también asegura que desde el inicio pensó esta historia en clave de saga. «De entrada ya lo pensé como una saga. A partir del primer manuscrito de “Á(r)mame” se me ocurrían escenarios o situaciones que no podía trasladar a un solo libro. Entonces iba abriendo nuevos archivos para todo eso que se me iba ocurriendo», narra Luz Larenn al iniciar el diálogo con Babilonia.

– ¿Cómo fue construir esta saga en base a un personaje protagónico como el de Audrey Jordan? 

-Con Audrey me paso algo muy loco. Cuando estaba terminando “Á(r)mame” le cambié el nombre. De alguna manera la tenía casi desdibujada mientras escribía, y me repetía que eso no podía ser, que necesitaba indagar de manera más profunda en ella. Y en algún momento se me terminó de dibujar sola. Fue como que ella vino y me habló.

Incluso con la fisiología me pasó lo mismo. Yo me la imaginaba de una forma y el personaje se fue imponiendo de otra.

Además en “Á(r)mame” –donde hay dos protagonistas: Audrey y Juliet- me apoyé mucho en la versión del yin y el yang: una hacía eco de la peor versión en la que podemos estar en algún momento de nuestras vidas y la otra reflejaba los momentos de la alegría, de la juventud… Me apoyé en ese contrapunto para estructurar a Audrey. Yo quería que la vida le cambiara, que le fuera mejor y por eso me pareció que era muy pertinente escribir la segunda parte.

 

-Al inicio de la novela queda muy en claro que el pasado repercute en el presente. ¿Cómo funciona ese disparador en la trama? 

-A mí el pasado y el presente me atraparon desde siempre, no solo en la escritura sino también en la vida. Yo soy una persona que piensa recurrentemente en qué acontecimientos me llevaron a estar a dónde estoy hoy. Siempre me obsesionó mucho el acontecimiento chiquitito que genera un cambio grande en la vida. Y justamente por eso creo “Réplicas” sucedió en mi cabeza antes que “Á(r)mame”, por que más que la segunda parte de una secuela lo que hace esta novela es abrir el juego hacia algo más grande. 

– El libro empieza con una frase muy fuerte “todos somos culpables”.

-Sí, y peor aún cuando es algo que ni siquiera tuvimos en el radar. Si uno tuviera conciencia de eso, tal vez provocaría cambios positivos en la sociedad… A mí me gusta plantear esto, soy un poco de meter el dedo en la llaga, para concientizar. En mis novelas se abordan temas coyunturales, que nos afectan como sociedad y que requieren de un mayor acompañamiento… Son problemáticas que me atraviesan.

-De hecho en tus novelas está muy presente el tema del femicidio. Prevalece la perspectiva de género, tanto en lo que respecta a las víctimas como en el rol que cumple Audrey en la trama.

A mí la escritura me atraviesa, pero más me atraviesa el interés de aportar a la sociedad. A mí siempre me molestó que en los policiales y en los thrillers las mujeres fueran las damiselas en apuro… ¿Porqué? ¿Qué tiene de diferente una mujer de un hombre para que siempre sean ellos los que resuelvan un  crimen? … Quería que fuera una mujer quien resolviera los casos y más aún cuando se trata de femicidios. Por ahora no me imaginaría escribiendo una novela con un protagonista masculino.

-Es una novela que, a causa de la profesión de la protagonista, también se mete en el mundo de la psicología. ¿A qué se debe esa elección?

-A mí la psicología criminal me encanta. He leído mucho, me he asesorado mucho con profesionales… Y siempre fui consumidora del género, tanto en el cine como en libros.

-Desde lo narrativo, “Replicas” va construyendo el hecho desde las voces de distintos personajes, hay diversas perspectivas. ¿Cómo fue trabajar desde lo literario ese juego?

-En “Réplicas” tuve que volver a la vieja escuela, hacer mapeos, compensar capítulos para equilibrar las voces y todo lo que iba sucediendo… La verdad es que me llevó mucho más trabajo logístico que “Á(r)mame” en cuanto al despliegue, porque hay más personajes. Pero me fue muy sencillo creer en cada uno de estos ellos, tenía muy en claro qué opinaban, cuál era su historia. Me gustó esto de entrelazar historias que tuvieran que ver con lo mismo pero con diferentes visiones.

-“Á(r)mame” fue tu primera novela publicada en papel, pero ya te habías  hecho de una comunidad lectora en Instagram. ¿Cómo fue ese paso?

-Yo separo mucho lo que es redes de lo que es manuscritos. Son tan distintos y tienen estilos de escrituras tan diferentes que me pasa muchas veces que necesito de uno y del otro. Cuando estoy escribiendo una novela para papel necesito hacer algo en Instagram, es algo que me equilibra mucho.

A “Á(r)mame” lo empecé a escribir en el 2016 y la reescribí cuatro veces…. Fue un proceso muy intenso. Pero el pasaje de redes a papel me fue muy natural. Yo usé las plataformas para construir mi carrera de escritora y hoy no me imagino sin esa red social.

-Vos empezaste a publicar tus novelas en la cuenta de IG @elpatiodepochi ¿Cómo surgió esa iniciativa?

-Yo abrí mi cuenta en 2018, mi hija tenía pocos meses. La intención era hacer catarsis sobre la maternidad. No me interesaba algo tipo diario íntimo, entonces empecé a escribir genéricamente todas las desventuras de una madre primeriza en tono de humor. Y empezó a gustar mucho.

Pero llegó un momento en el que me di cuenta que me había desviado de mi objetivo de escribir ficción. Entonces di el salto. No fue sencillo,  yo tenía una comunidad de mamás primerizas y cuando empecé a escribir ficción muchas me querían matar, se sentían traicionadas.

-¿Qué fue lo primero que publicaste en tu cuenta de IG?

-La primera ficción que colgué en Instagram fue “Doble L” ,  medio romántica y policial. No la tenía terminada, de hecho hice como 50 posteos lo que es muchísimo para esa red. Pero después fue tan buena la repercusión que terminé haciendo parte 2 y parte 3.

-Los registros narrativos para IG y para un libro tradicional son muy distintos. ¿Cómo te manejás  con eso?

-En Instagram sí o sí tengo que acotar el número de caracteres, tengo que editar mucho y por otro lado hay que iniciar con intriga y terminar suspenso. Hoy me leen pero para que mañana me sigan leyendo tengo que dejar un señuelo… Es un trabajo de mucha estrategia. Para captar a los lectores tenés que ser estratégico en redes.

 

Podés disfrutar de la entrevista completa a Luz Larenn en nuestro canal de YouTube… ¿Ya te suscribiste? 

 

Fernanda Pérez

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