La autora de “Hacia una tierra de Fuego” y “La rebelión de los príncipes”, nos traslada a diferentes etapas de su vida y nos muestra cómo llegó a ser una enamorada de la Historia y la Literatura.

“Suele decirse que no es bueno mirar hacia atrás. No estoy de acuerdo con eso. De vez en cuando me gusta ver a la criatura de pelo rubio y desgreñado jugando a la mancha con sus hermanos en el patio de tierra de la casa. Si cierro los ojos, me alcanza el aroma del monte de acacias blancas, cortaderas, tréboles y manzanillas que lo rodeaban. Si cierro los ojos, confundo mis propios recuerdos con los que Juana de Ibarbourou supo contarme por esos años a través de su “Chico Carlo”. ¡Cómo no mirar atrás con tanto cariño, si fueron esos años de la infancia los que guardan mis primeros sueños en libros prestados! Por entonces, jugué a ser la Mujer Maravilla e Isaura, la protagonista esclava de una novela brasileña; escribí mis primeras poesías en un libro que armé con las hojas que le sobraron a mi cuaderno de clases al finalizar el año. Más tarde, le llegó el turno a una nuovelle en la Olivetti usada que mi papá trajo a casa una tarde.
Durante mi adolescencia devoré tanto manuales de historia como obras literarias. Ambas materias – Historia y Literatura – me atraían con igual fuerza. De la escritora infantil no quedó ni el rastro, enfrascada como estuve en resolver mi futuro que perfilaba, sin lugar a dudas, hacia la docencia.
Aunque también eso debió esperar. El futuro llegó pronto: el matrimonio, los hijos; la casa, el jardín; las reuniones de padres, los actos. Empecé el profesorado de Historia a los veintisiete años y el día me dividió en dos: ama de casa y estudiante. ¡No más novelas mientras durase la carrera! Y por esos arcanos designios de la vida, las novelas fueron apareciendo en mi cabeza, entre sentires y aprendizajes. La Historia encontró otro camino, lejos del aula, y prefirió ser contada sin la distancia que imponen los datos fríos.
Nunca dejaré de ser lectora por haberme convertido en escritora. Las letras me alimentan, la diversidad literaria me construye. Quiero que mis propias obras sean peldaños en los que mis pies se posen para ver desde mayor altura a aquella niña de pelo alborotado y mejillas ardientes jugando a la mancha en El Talar. Y sonreír, más segura que nunca de que ella sigue conmigo”.
Datos de la autora
Nació en El Talar de Pacheco, partido de Tigre. Es la segunda de cuatro hermanos, un varón – el mayor – y tres mujeres. Se casó a los diecinueve años, a poco de terminar sus estudios secundarios, y tuvo dos hijos. Cursó el Profesorado de Ciencias Sociales en el año 2000; ejerció en varios colegios secundarios y en el mismo terciario como ayudante de cátedra. Más tarde hizo un taller de escritura y a los tres años se recibió como Coordinadora. Participó en numerosos certámenes de cuento corto, poesía y novela corta, con varias obras premiadas.
En el año 2014 Vestales publicó su primera novela histórica “Hacia una tierra de Fuego”, basada en el primer intento de colonizar las costas del estrecho de Magallanes a finales del siglo XVI. En pocos días sale a la venta su segundo título “La rebelión de los príncipes”, novela en la que describe las insurrecciones aborígenes sudamericanas encabezadas por el Inca Túpac Amaru II.