“Enjoy”, ¿vivimos la vida que deseamos?

El dramaturgo y director Marcelo Massa estrena esta puesta con coreografía y actuación de Natalia Bazán. La obra pone su mirada en el cuerpo y su relación con el disfrute, las presiones y las violencias cotidianas.
Además sumamos a la agenda de las artes escénicas dos puestas basadas en clásicos de la literatura: “En un lugar de la Mancha” a cargo del Seminario de Danza  y “La Celestina, tragicomedia de Lita” una versión libre de Julieta Daga y David Picotto.

“No soy un objeto. No soy un trámite. No soy de tu propiedad. No estoy obligada a darte nada”. Esas ideas emergen en “Enjoy” una puesta de danza teatro con dramaturgia y dirección de Marcelo Massa y coreografía de Natalia Bazán quien es también la protagonista de esta producción que recibió la Beca a la Creación en 2019.

Una mujer, un cuerpo, un escenario. Detrás hay una historia atravesada por esas mezquindades cotidianas que reflejan las presiones, las imposiciones culturales y las violencias. A veces se manifiestan de manera imperceptible, en otras arrasan con contundencia. Pero en todos los casos nos exponen a vivir una vida que no queremos, que no deseamos y que nos pesa.

A partir de esa premisa, “Enjoy” pone en juego el concepto del “disfrute”. Una palabra que también entra en tensión, ya que en los términos culturales el “disfrute” pareciera estar supeditado a un otro.

Desde Babilonia hablamos con Marcelo Massa sobre “Enjoy”, su nueva creación que debuta este fin de semana en la sala Medida x Medida.

-¿Qué los motivó a Natalia Bazán y a vos a crear una puesta como “Enjoy?

-Lo que nos motivó a la creación de esta obra es el entorno socio-cultural en el cual vivimos. Un entorno lleno de mandatos, de estructuras patriarcales  y de control que establecen gran rigurosidad en el  modo de ser pero solo para las mujeres y las niñas. Se  les impone cómo deben ser y sino cumplen ese mandato quedan desencajadas, fuera de norma, como las «ovejas negras». Esos mandatos nos parecen horrorosos y nos someten a una violencia permanente que, en casos extremos, llega a la violencia física y hasta a la muerte.

-La obra pone en escena el cuerpo y todo lo que lo traviesa en estos tiempos contemporáneos: presiones, violencias, una falsa idea del disfrute, etc. ¿De qué manera eso se va narrando en escena?

-Al inicio de la obra se ve un cuerpo conformado y moldeado de acuerdo a los mandatos socio-culturales de lo que es el placer y el disfrute y de cómo debe ser tanto en su forma como en su calidad de movimientos. Y eso, en el transcurso de la puesta, se va deconstruyendo, desgajando y desmoldando  hasta adquirir un cuerpo libre, que sale de las estructuras y que comienza a vivir plenamente por sí mismo, por lo que desea.

La estructura funciona de esa manera, como una etapa en la que uno está negado u obturado, y luego se empieza a vislumbrar un pequeño camino. Hay una idea que ronda la obra y es que si yo puedo deconstruir una coreografía cualquiera puede deconstruir un concepto establecido o aprendido como verdad. 

-A partir de tu experiencia como director y dramaturgo, trabajás hace mucho tiempo en el universo de la danza-teatro. ¿Cómo se instalan esos ejes narrativos a través del movimiento?

-No sé si puedo dar una receta. Pero sí puedo decir que cada proyecto que encaro siempre tiene que ver con un motivo o un concepto que va guiando la puesta. En este caso trabajo con una bailarina profesional con mucha preparación y formación técnica, que es además creadora de «Enjoy». Entonces el proceso parte de un concepto, de pautas que a medida que se va trabajando en los ensayos va sugiriendo movimientos. Yo creo en el movimiento que tiene una presencia escénica y que construye sentido. Ese sentido que se construye es el que se proyecta al espectador, y no es abstracto sino que es muy claro a nivel escénico. Por eso, en «Enjoy», la dramaturgia va reflejando el sentido político de la obra, en donde se expone un modo de pensar ante esa construcción social que no compartimos. 

Para agendar.“Enjoy” estrena este viernes 22 de abril a las 21 en la Sala Medida x Medida (Montevideo 870). Seguirá en cartel todos los viernes de este mes y los sábados de mayo a las 21.

Entradas anticipadas a $700 por Whatsap al 351 36261496. Entrada general en boletería del teatro a $800.

Clásicos de la literatura en modo #ArtesEscénicas

La cartelera de artes escénicas incluye para este fin de semana dos producciones que nos invitan a recorrer clásicos de la literatura de la mano de la danza y del teatro de clown.

Este sábado y domingo a las 20, el Seminario de Danza del Teatro del Libertador llevará a escena la puesta “En un lugar de La Mancha” basado en el ballet Don Quijote con música de Ludwig Minkus y coreografía original de Petipá-Gorsky. Se trata de una versión libre de docentes del Seminario con dirección general de María Esther Triviño.

Entradas desde $500 a través del sitio autoentrada.com y en boletería del teatro.

Las funciones se realizarán en la Sala Mayor del Teatro del Libertador (Avda. Vélez Sarsfield 365).

Por otra parte, en abril volvió a escena “La Celestina, tragicomedia de Lita” una versión libre de Julieta Daga y David Picotto inspirada en la famosa obra de Fernando Rojas.

“La Celestina” narra el apasionado amor entre Calisto y Melibea, quienes se dejan envolver por los artilugios de la Celestina, quien será la responsable de la tragedia. Las voces de este clásico de Fernando Rojas atraviesan a Lita, una artista que debe sostener la escenografía que le ha caído encima por lo que está entre la vida y la muerte.

Las funciones son los sábados de abril a las 21 hs., en el Teatro María Castaña (Tucumán 260. Centro). Entrada General: $1000.
Se pueden reservar al teléfono 423-5529 o al WhatsApp 351-8117130. O adquirirla online en www.decultura.net.ar

Cabe destacar que dicha producción fue ganadora del premio municipal para directores/as TEATRES 2020.

Fernanda Pérez

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