El árbol de Alejandra

 

 

Un 29 de abril de 1936 nace en Avellaneda Flora Alejandra Pizarnik Bromiker. La niña de ojos verdes, de figura frágil, manifiesta episodios frecuentes de asma y tartamudez.
En 1954 concluye los estudios secundarios. Debatiéndose entre las aulas de Filosofía de la Universidad de Buenos Aires y las de la Escuela de Periodismo, la joven procura descubrir su vocación literaria, que le anima a seguir el catedrático de Literatura Moderna Juan Jacobo Bajarlía. Entre consumo de anfetaminas, desórdenes de sueño y visitas al psicoanalista, se dan sus dos primeras publicaciones: «La última inocencia» (1956) y «Las aventuras perdidas» (1958).

La autora reside en Paris desde 1960 hasta a 1964, estudia historia de la religión y literatura francesa en la Sorbona y hace amistades con personajes como Julio Cortázar y Octavio Paz, quién prologa su libro «Árbol de Diana» (1962). Las palabras de Paz al comienzo del prólogo son contundentes: «cristalización verbal por amalgama de insomnio pasional y lucidez meridiana en una disolución de realidad sometida a las más altas temperaturas». Es que en «Árbol de Diana» se encuentra la síntesis de la poesía de Pizarnik: versos libres que hablan de la soledad de la conciencia, del ser humano, que se afronta sin contemplaciones y sin renuncias.

La poética de Alejandra Pizarnik se distingue por una variedad de temas que se repiten a lo largo de su vida tales como: el amor, la infancia, la naturaleza, el lenguaje, así como las distintas maneras que utiliza la voz poética para tratar el yo enunciativo. Es decir, la manera en que ella se autorefiere en el texto poético. También en los silencios, en los espacios en blancos entre un poema y otro, se percibe la fragmentación de su yo, la variación de sus estados de ánimo. Son silencios que expresan sus miedos.

El 25 de septiembre de 1972, a los 36 años, Pizarnik se quitó la vida ingiriendo 50 pastillas de un barbitúrico durante un fin de semana en el que había salido con permiso del hospital psiquiátrico de Buenos Aires, donde se hallaba internada a consecuencia de su cuadro depresivo y tras dos intentos de suicidio.
 

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