
“El periodismo no refleja la realidad, la construye”. Esta definición es asumida como irrefutable por distintos sectores académicos que teorizan sobre la actualidad de esta profesión. Y es asumida como tal por Umberto Eco en su última novela editada en vida, “Número Cero”, que despertó críticas en todo el mundo y a poco de haber sido editada, ya es usada como lectura complementaria en escuelas de periodismo.
Hay tres historias centrales que conviven en el mismo libro.
1. Domani: Es un diario creado a pedido del Commendatore Vimercate, un magnate italiano (cualquier semejanza con Il Cavalieri Berlusconi no parece ser una mera coincidencia), que nunca será impreso porque no persigue el propósito de informar sino de extorsionar con supuestas investigaciones. Por ello es que se publicarían denuncias y acusaciones, siempre y cuando beneficien a los intereses del dueño. Las noticias más importantes quedarán ahogadas en la marea informativa de «lo que a la gente le gusta leer en un diario». Para escribir las ediciones de prueba, que sirven como ejemplo de lo que será esta publicación (los “número cero»), se contrata a un grupo de periodistas sin renombre y con particular reputación.
2. Colonna: Es un periodista mediocre, un fracasado de la profesión que encuentra una posibilidad de redimirse como autor de un libro que narrará la experiencia del Domani. Como pantalla le propnen ser el Jefe de Redacción de este diario que nunca será pregonado en las calles italianas. Su presente también se redime al encontrar el amor en una colega, quien padece la misoginia de la redacción con extrema sensibilidad.
3. Braggadocio: Este periodista de policiales está convencido que todos los poderosos mienten y que nadie quiere que se sepa la verdad. Parece encarnar la versión más pesimista de Eco y lo hace protagonista de una investigación que parte de la hipótesis de que Mussolini no murió en 1945 y se exilió en Argentina. Estas averiguaciones parecen ser molestas y el periodista asume riesgos, a sabiendas del peligro que pueden causar su tarea.
Este trío de historias interconectadas llevan distintos estilos narrativos, haciendo más densa la lectura en algunos pasajes y fluyendo en otras. Pero la pluma de Eco es exquisita y usa la ironía, el humor sarcástico y la crítica mordaz para describir a un sistema de poder donde el periodismo, en valor absoluto, queda expuesto.
Una de las definiciones que el director del Domani usa para justificar la edición del diario es: “»No son las noticias las que hacen el periódico, sino el periódico el que hace las noticias».
Esta frase, bien puede acuñarse dentro de estas corrientes que teorizan sobre el periodismo y usar a Número Cero como libro de cabecera para justificar la cita.
