10 preguntas "Babilónicas" para… Mercedes Giuffré

Es autora de las novelas “Deuda de Sangre”, “El peso de la verdad” y “El carro de la muerte”, que trasladan el género policial a la época colonial. Mercedes Giuffré comparte con Babilonia sus gustos literarios y nos recomienda “El lápiz del carpintero”, de Manuel Rivas.

 

 

 (Foto de Alejandra López)

 

–  ¿Cuándo apreció la vocación de escritora?

En la infancia. Desde que descubrí el placer de leer. Y quizás antes, cuando mi mamá nos leía a mi hermana y a mí en voz alta y luego nosotras les cambiábamos los finales a las historias. En la primaria asistí a un taller que se dictaba en la escuela a contra turno y empecé a escribir mis primeras historias. En la secundaria, mis padres me anotaron en otro taller, ya profesional, que dictaba la poeta Hebe Solves, una de las talleristas pioneras en Buenos Aires. Así fui puliendo la expresión. Y luego, con la formación de Letras, en la facultad, obtuve un marco de referencia teórico, crítico y literario bastante amplio. Eso y la escritura de un diario durante casi treinta años de mi vida me ayudaron a cristalizar la vocación de contar.

 

– ¿Hubo algún libro que te marcó como lectora y/o escritora?

– Demasiados. Sería aburrido para el lector de este artículo que los mencionara a todos. Digamos que tienen que ver con cada etapa de la vida, con el taller de escritura, mi casa, la formación académica, las lecturas de adulta. Por otro lado, toda lista sería arbitraria e incompleta. De todos modos, me arriesgo. Pienso en la colección Robin Hood que me acercó los clásicos en la infancia hasta Galdós, Lorca o Quevedo, que descubrí en la secundaria, los británicos Charles Dickens, Jane Austen, William Shakespeare y Conan Doyle, los estadounidenses Faulkner y O´Neill, los latinoamericanos Carlos Fuentes, Juan Rulfo, Juan Carlos Onetti, sor Juana Inés de la Cruz, Borges, Cortázar, Alejandra Pizarnik, Roberto Arlt y Olga Orozco, los rusos Dostoievski, Pushkin y Chejov, el ucraniano Gogol, los escandinavos Ibsen y Strindberg, los italianos Dante y, en especial, Boccaccio…

Aunque definitivamente, Albert Camus, el gran autor franco-argelino, es quien me conectó con otra forma, más comprometida, de escribir y de leer. De su obra, que abarca teatro, narrativa de ficción, periodismo y ensayo, creo que leí todo. Pero lo que me marcó especialmente fue su novela “La Peste”.  

 

– De tus creaciones literarias, ¿hay algún libro por el que tenés un afecto especial?

– Cada libro fue escrito en un momento distinto y tiene que ver con él. Las novelas policiales de la serie de Samuel Redhead, que hasta ahora son tres, son un poco mis obras dilectas entre los ensayos, los cuentos y los artículos que tengo escritos. También la última novela que terminé de corregir en diciembre y todavía no se ha publicado, que no pertenece a esa serie ni es estrictamente un policial (aunque quizá lo sea en un sentido más amplio, de búsqueda de la verdad), en este momento me moviliza en todo sentido. Se llama “Los Olvidados” y cuenta una historia muy poco difundida del exilio español.

 

–  ¿Cómo es tu rutina de escritura?

– Ahora, cuando puedo. Preferentemente, de mañana. En otro tiempo en que tenía menos actividades, escribía de ocho a diez horas diarias.

 

– ¿Qué te inspira para empezar una creación literaria?

– Con cada obra ha sido algo distinto. La trama de la última novela, “Los Olvidados”, por ejemplo, surgió de un evento inesperado: despegar una fotografía de un viejo álbum familiar y descubrir que tenía escrita por detrás una leyenda que me llevó a investigar un pasado para mí desconocido. Después quise sublimar eso desde la ficción, contarlo de un modo que universalizara mi experiencia y la de quienes pasaron por la historia que descubrí.

 

–  Cómo lectora, ¿cuáles son tus géneros favoritos?

– Leo de todo: crítica literaria, teoría, historia, clásicos, novelas de todo tipo desde lo experimental al relato decimonónico, géneros populares como el policial, el fantasy o el terror. Intento no leer desde el prejuicio.

 

–  Además de la escritura, ¿qué otras actividades te gustan?

– Me gusta el arte en general y en particular, la música.

  

–  De los últimos libros que leíste, ¿cuál le recomendarías a nuestros lectores?

– “El lápiz del carpintero”, del escritor gallego Manuel Rivas. Lo recomiendo con efusividad, lo mismo que el resto de su obra, que estoy leyendo de a poco y con mucho placer. Destaco, incluso en las traducciones del gallego al castellano, la musicalidad de su prosa, la sensibilidad con que presenta temas muy delicados como el desgarro de la guerra y otras heridas que aún están abiertas en España y, por tanto, en los sitios a los que emigraron muchos españoles como mis abuelos. Pero sobre todo, destaco el poder que tiene Rivas para universalizar un drama que parece tan específico y local. Por eso y por muchas otras cosas creo que es un gran escritor.

 

– ¿Podrías recomendarles además algo en materia de teatro, cine, plástica o música que te haya gustado mucho en los últimos tiempos?

– ¡La lista sería interminable! Digamos que en cine, recomiendo ver de todo, empezando por los clásicos, e ir ampliando el paladar. Lo que les digo a mis estudiantes es que no dejen de buscar, de ver, de visitar, de curiosear, de formarse. Tenemos una sola vida.

 

-¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?

– Estoy empezando una novela nueva, pero la transición después de “Los Olvidados” cuesta. Mi mente y mi corazón siguen en esa historia que implicó tres años de trabajo y un vínculo particular con la trama que fui tejiendo. El fin de semana pasado, sin embargo, visité un club de lectores en la ciudad de La Plata y hablé de las tres novelas de la serie de Samuel Redhead. Eso me hizo salir un poco del encierro en el que estaba, recordar aquellos otros libros y personajes que también significaron un enorme esfuerzo. Y prometí una continuación.

 

 

Datos de la autora

 

Mercedes Giuffré nació en Buenos Aires en 1972. Es autora de dos ensayos, una antología de cuentos, varios artículos periodísticos y cuatro novelas, la última en proceso de publicación. Entre las publicadas se encuentran “Deuda de Sangre”, “El peso de la verdad” y “El carro de la muerte”. Ha trabajado como traductora. Actualmente ejerce la docencia universitaria y realiza sus estudios de posgrado.

 

 

 

 

 

 

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