Periodista y escritora, pero sobre todo poeta. De esas que con versos y palabras transmiten emociones y recrean imágenes. De las que pueden construir escenas, historias y personajes haciendo un uso singular de la belleza del lenguaje.
La autora cordobesa participa de esta sección y nos invita a conocer su universo literario.

1) ¿Cuándo apareció tu vocación de escritora?
– La vocación tiene un sentido religioso. No tuve ese llamado. Hace algunos años mi madre me entregó una carpeta negra tic tac repleta de poemas manuscritos que van de los once a los quince años. A mediados de los ’80 integré la antología Poesía de la Mujer Argentina. Hasta entonces había sido inédita. Tenía veinticuatro años, tres años antes había regalado un manuscrito a quien fue la recopiladora: María del Carmen Suárez, enorme poeta de Buenos Aires. Después le dio generosamente el prólogo a mi primer libro en 1988 (“Vigías en Sombras”).
2) ¿Hubo algún libro que te marcó como lectora y/o escritora?
– Todos los libros que por elección releo me marcan. Muchos libros me marcan y muchos me sacan del marco de la lectura. En 1975 cumplía penitencia en la biblioteca de la escuela y venían bajo mis ojos Alfonsina, Borges, Paz, Hesse, Bradbury, tantos… y llegaba a casa donde me esperaban “La Impura” de Guy des Cars o las revistas “D’artagnan”, “Intervalo”…
3) De tus creaciones literarias, ¿hay algún libro por el que tenés un afecto especial?
– “Flores del Bien”, mi quinto libro publicado en 2008 da impulso a un cambio en la escritura. La inflexión es “Andalucía Nueva Ignara”, un recorrido de treinta años de vivir por escribir.
4) ¿Cómo es tu rutina de escritura?
– La rutina en su sentido literal me desagrada, tanto como tener un hábito. La poesía no precisa de relojes, es imprecisa, sorpresiva. En mi caso la noche es casi ideal a la hora de nombrarla.
5) ¿Qué te inspira para empezar una creación literaria?
– Depende de la creación, si es un relato puede ser la línea de un diario, un recuerdo de la vida transcurrida, un acontecimiento, un impacto. Si es un ensayo me preparo. Si es poema puede ser todo, puede ser nada. Puede ser inspiración o expiración.
6) Cómo lector, ¿cuáles son tus géneros favoritos?
– Ensayos, cuentos, novelas ficcionales, textos históricos, archivos donde me nutro, historietas. Siempre vuelvo aunque me escape: la poesía definitivamente es el género que elijo.
7) Además de la escritura, ¿qué otras actividades te gustan?
– Bueno, actividades tengo muchas, a gusto y a disgusto. A nivel literario y en este camino de ida opto por los intercambios. Sobre lo recreativo, eso hace al ámbito privado y en tal sentido prefiero abstenerme en la respuesta. No obstante, comparto mi atracción por lo natural, ahí donde se nutre lo realmente silvestre.
8) De los últimos libros que leíste, ¿cuál le recomendarías a nuestros lectores y por qué?
– Creo que el verdadero lector hace su camino sin recomendación. Leo alrededor de un centenar de páginas diarias. No tengo últimos libros. Recientemente releí “El sexo y la eutanasia de la razón” de Joan Copjec. Leí “Del vodka hecho con moras” de Ana Arzoumanian, y cuentos de “No aceptes caramelos de extraños” de Andrea Jeftanovic, con quienes compartí una charla en el FILiC y me parecen libros extraordinarios. Es decir: todo el tiempo leo y no tengo más que gratitud con los consagrados y con los que no lo son y sin embargo pueden volarme la cabeza. Es más: encuentro en las redes efímeras verdaderos talentos y en esos momentos deseo ser editora para darlos a luz.
9) ¿Podrías recomendarles además algo en materia de teatro, cine, plástica o música que te haya gustado mucho en los últimos tiempos?
– Apuesto a las creaciones locales, decirles que lean las agendas culturales y de espectáculos de nuestros medios y seguro encontrarán razones para disfrutar de muy buenas propuestas.
10) ¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Qué nos podrías adelantar al respecto?
Acompaño el proceso de edición de dos nuevos poemarios que saldrán en primavera bajo el sello de Narvaja Editor. Preparo con uno de ellos un viaje acompañada por una cineasta para realizar un cruce entre poesía e imagen. Corrijo un libro que me llevó veinte años sobre una figura emblemática del teatro de Córdoba con proyección internacional y avanzo sobre una serie de microrrelatos.
Datos de la autora
Griselda Gómez
Nació en Villa María en 1962. Reside en Córdoba.
Publicó los libros:
Vigías en sombra (Ed. Latinoamericana – 1988)
Lloviéndome los ojos (Ed. Latinoamericana, 1993)
Condenados del vacío (Mónica Figueroa Editora1998),
Náufragos de palabras (Ed. Del Boulevard 2005)
Flores del Bien (Narvaja Editor, 2008)
Andalucía Nueva Ignara (Editorial Babel 2013)
Mudar el Habla (2014)
Abuela Sonia (2014 – de investigación periodística en coautoría con Mariana Romito).

Libros en proceso de edición: “Clan/Destinos” y “Doy mi des/nombre a México”.
Poemas y textos de su autoría fueron publicados en antologías, revistas y sitios virtuales del país y del exterior.
Desde 1986 es investigadora en el ámbito de los DD.HH.
Trabaja como periodista en el diario La Mañana de Córdoba desde 1997 (Secciones Cultura, Espectáculos y en la actualidad en Nacionales)
En 2014 fue nombrada Embajadora de la Palabra por el Museo de la Palabra (Toledo – España).
Participa en charlas, conferencias, encuentros, festivales y coloquios de Argentina y México.