Karel Hänisch acaba de lanzar su nueva novela “La Pirouette del Búho Blanco”, un relato que se sumerge en el ballet, y que recorre escenarios australes y urbanos en las décadas de 1930 y 1940.
Una historia inspiradora y poética que durante el mes de julio llegará a las librerías de todo el país de la mano de Del Fondo Editorial.
Los libros de Karel Hänisch suelen tener al arte en el centro de la escena. En “La melodía de Helga” la música era una gran protagonismo y ahora, en “La Pirouette del Búho Blanco”, el escritor cordobés se mete de lleno en el mundo de la danza.
Esta es una historia que inicia con la migración caboverdiana, sigue con los duros trabajos en zonas como la Península de Valdés, la plataforma ballenera de Grytviken y la Antártida, y luego llega a Buenos Aires donde el encanto del Teatro Colón se mixtura con los hechos sociales y políticos de la época. Incluso el coliseo cordobés (Teatro del Liberador), también forma parte de los escenarios que recorre Adriano, el protagonista.
En estas páginas el cada paso de baile se traduce en emociones y enlaza una historia de amor y de desafíos.
En diálogo con Babilonia, Karel Hänisch habla de este libro que en julio llegará a las librerías de todo el país.
-¿Cómo nació “La Piroutte del Búho Blanco”?
-Fue una primera pulsión que me llevó a detenerme en la belleza trasmitida por el ballet. No solo en su arte visual, sino en los sentimientos que se narran con cada movimiento y expresión. Soñé entonces con escribir una historia de la misma manera, donde las palabras, al igual que una serie de pasos de ballet, puedan danzar la una con la otra.
-La novela tiene varios escenarios australes como la Península de Valdés, la plataforma ballenera de Grytviken y la Antártida. ¿Por qué la elección de esos lugares? ¿Qué le imprimieron esos sitios a la trama narrativa?
-Describir estos lugares fue una de las experiencias más cautivadoras que he tenido como escritor. La Península Valdés destaca por sus pastizales dorados, los altos acantilados que bordean el territorio y un panorama donde cielo y mar se unen en la misma línea del horizonte. Vamos a conocer la localidad de Puerto Pirámides, un punto rico en historia y parte crucial de la trama, puesto que allí se encuentra la finca Las Bardas, el lugar donde mi protagonista, Adriano Dos Santos, pasa sus años de juventud, nutriendo su corazón e inspirándose con las bellezas del territorio; viendo a las aves danzar y a las ballenas saltar en tour en l’air.
Fue muy atrapante conocer la historia que se desarrolló en la isla San Pedro. Un punto frío y distante en la inmensidad del océano, donde hombres valientes arriesgaban su propia vida. Durante la etapa inicial de investigación en que estudiaba las rutas de la Compañía Argentina de Pesca, me encontré con Grytviken, lo que para mí representó un tesoro histórico que hasta el momento desconocía. Me generó mucha curiosidad descubrir el modo de vida de los balleneros. Porque más allá de las arduas rutinas de trabajo, en la isla ellos tenían una vida y habían hecho de aquella inhóspita factoría, un cálido hogar: había una iglesia luterana y un pequeño cine, e incluso los domingos exploraban las montañas o jugaban al fútbol.
Escribir sobre la Antártida me llevó -a través del Pasaje de Drake- a tener mi propio viaje de introspección. Casi que pude pararme al lado de Adriano y oír los fríos vientos aullar, o elevar el semblante y observar un cielo estrellado como nunca antes. Pero más allá de lo contemplativo, fue muy enriquecedor indagar en la historia de las primeras campañas antárticas de la época, en las cuales se buscaba afianzar la soberanía argentina en la región austral. Vamos a conocer la labor de investigación científica, como así, la edificación de las bases antárticas con sus refugios dispersos y centros de estudios meteorológicos.
Estos tres puntos australes inspiraron a mi personaje, y hoy, también habitan e inspiran mi corazón.
-En esta historia la danza es la gran protagonista: la vida de Adriano y Elizabeth quedan entrelazadas por el baile. ¿Qué desafíos te generó incorporar este elemento en la trama?
-Fue enorme el desafío de inmiscuirme en el mundo de la danza clásica. Investigar su historia e influencia, sus grandes obras y su evolución a través de los años. Cada paso tiene escondido un poema; y tras él, directores, coreógrafos, escenógrafos y bailarines. Afirmo que el ballet es el arte de la danza llevada a la perfección, es el cuerpo humano dibujando las más extraordinarias historias.
Pero más allá en la investigación histórica, tuve que conocer la mente y el corazón de aquellos que se atreven a volar encima de un escenario. Porque para escribir sobre un bailarín de ballet, primero tenemos que saber qué motivaciones hay en su corazón y conocer cuáles son los pensamientos que lo llevan a interpretar cada paso. Sobre todo, lo mucho que tienen que trabajar y estudiar, durante años, para alcanzar sus ambiciones.
-Por lo que contás, la novela refleja una profunda investigación histórica. ¿Cómo fue ese proceso y cuáles fueron esas “perlitas” que encontraste y que decidiste incluir en la trama?
-El motor impulsor de los novelistas históricos es la curiosidad. Queremos saber todo acerca del tiempo sobre el cual estamos narrando, entender qué pensaba la gente, por qué lo hacían y como veían el mundo a su alrededor. Es un efecto perpetuo en que la historia va abriendo múltiples puertas, y cada una de estas nos lleva a otra, y así… “La Pirouette del Búho Blanco” es una novela muy enriquecedora, en la cual vamos a profundizar en la amplia cultura argentina.
Son varias las perlitas que fui encontrando durante el recorrido, pero me voy a detener puntualmente en los acontecimientos del 12 de octubre de 1948. Hubo un intento de bombardeo al Teatro Colón durante lo que sería la gala especial por el Día de la Raza. Lo que pudo haber sido no solamente un magnicidio, sino también un golpe a las democracias latinoamericanas, puesto que en la gala estaba presente Juan Domingo Perón junto a Evita, cómo así, mandatarios y embajadores de las naciones aliadas.
Un hecho escandaloso del que no brindaré más detalles por el momento, pero que ansío puedan conocer en la lectura de la obra.
–Tanto el Teatro Colón como el Libertador aparecen en la historia. ¿Creés que eso le da un lírica especial al relato?
-Argentina es una tierra donde siempre han florecido los sueños, y esta novela nos invita a conocer aquellas historias, porque ambos escenarios representan la cuna artística de nuestra nación.
Fue fascinante conocer a profundidad los secretos del Teatro Colón: su construcción, sus primeros espectáculos e historias. Las figuras del arte más importantes del mundo han pasado por sus tablas… Me deslumbró, asimismo, la belleza de sus figuras y ornamentas.
El Teatro del Libertador es un lugar clave en la historia, en aquel entonces se llamaba Rivera Indarte, pero la gente le decía comúnmente “el Teatro de la Calle Ancha”. Voy a guardar sus secretos para cuando lean la obra, pero sí les diré que fue una hermosa experiencia, como novelista cordobés, indagar en su historia y homenajear su belleza.
-Por fuera de toda la belleza de los teatros y la danza, hay otros temas en la novela como el de las mafias siciliana y francesa, y la diáspora de los habitantes de Cabo Verde. ¿Cómo llega todo eso a esta historia?
-Son dos temas bastante complejos que me llevaron meses de honda investigación, además de estudios complementarios durante el proceso narrativo.
La presencia de las organizaciones criminales como la Cosa Nostra (mafia siciliana) y la Unione Corse (mafia francesa), fue una realidad que marcó aquellas décadas. Argentina era un punto clave en América del Sur debido a su fortaleza económica, su influencia político-militar y el acceso terrestre a los países limítrofes, como así, a las rutas marítimas. En la novela conocerán el desarrollo de ambas estructuras mafiosas en un estratégico empuje de influencias, como el de un juego de ajedrez.
Fue la diáspora más grande en la historia de Cabo Verde, y el motivo que llevó a sus habitantes a huir de las islas es extenso y conmovedor. Un éxodo que durante muchos años estuvo olvidado en las actas argentinas, puesto que, al momento de llegar, eran documentados como migrantes portugueses. Van a conocer cada detalle en el libro, como así, una de las enseñanzas más hermosas que hoy guardo en el corazón por parte del pueblo caboverdiano: El valor de mantenerse juntos frente a la adversidad y de encontrar un rincón para volver a cantar y bailar.
-Si tuvieras que definir en pocas palabras la esencia de esta novela, ¿qué dirías?
-Es un libro que nos habla de cultura e historia argentina; nos muestra los paisajes de su tierra, lo misterioso de sus mares y lo poético de sus cielos. Un libro en donde se abre un telón en cada capítulo y leemos sobre cómo el arte puede transformar nuestra vida.