En una fecha tan emblemática, desde Babilonia convocamos a escritores, escritoras y periodistas para que recomienden aquellos libros que sean de lectura imprescindible para colaborar con la verdad y la justicia. Participan, entre otros, Liliana Heker, David Voloj, Federico Jeanmarie, Sandra Comino, Claudia Aboaf, Ana Bonifay y Soledad González.
No es un año más, no debería pasar desapercibido en el almanaque, las escuelas, los trabajos, la calle. Se cumplen 50 años del comienzo del Golpe de Estado de 1976, del más cruento que le tocó vivir a nuestro país durante el SXX. La fecha implica un anclaje y también un abordaje distinto, porque si bien hablamos de hechos históricos, el material es tan reciente, tan poblado de voces que aún permanecen en la sociedad, este tiempo transcurrido nos propone seguir revisando aquello que ocurrió.
Durante décadas, muchos de los actores públicos ligados a esta fecha fueron señalados y puestos en duda aquello que daban como testimonio. La palabra de Madres y abuelas de Plaza de Mayo, familiares sobrevivientes, hijos de desaparecidos, testigos ocasionales de cruentos delitos muchas veces eran interpeladas por otros actores de la sociedad. Hoy, a medio siglo de 1976, descubrimos que a medida que el tiempo pasa, todo aquello que fue dado como testimonio a la justicia planteó las coordenadas para descubrir lo que aún permanece oculto. La palabra, sagrada/comprometida/noble, fue la semilla que creció echando raíces y dando sus frutos generosos.
Pero la palabra no solo inundó los espacios formales -como los tribunales o las redacciones de medios o las escuelas-, también lo hizo en las ocasiones más domésticas, allí donde las historias y relatos de lo que les ocurrió a unos y otros se prende en la memoria de muchos y en la creatividad de unos pocos. La palabra se esparció y dio lugar a narraciones y estudios, a investigaciones y ensayos. Por eso a 50 años, la literatura es una de las tantas ventanas donde poder asomarse y ver/descubrir/revisar aquel infierno.
Tan solo de manera descriptiva dejamos los títulos, y algunos comentarios de sus lectores.
Soledad González, escritora/traductora/Dr. en Letras
Tengo que recomendar toda la obra teatral de Susana Torres Molina, en especial la trilogía que reúne “Esa extraña forma de pasión” y “Un domingo en familia”. Es una trilogía de textos políticos. Ella revisa los años ´70 de un modo singular, logra generar muchos interrogantes. El compromiso político y poético está en la complejidad con la que construye la acción dramática y la polifonía de presencias y ausencias. Logra realmente complejizar la realidad con su mirada, ritualizar y generar conjuros.Hay que asistir y también leer el teatro de Susana.
“Pequeños combatientes”, Raquel Robles. una escritora a la que quiero y admiro y con quien compartimos un verano cuando ella tenía tres años y yo cinco, justo antes de la desaparición de sus padres. Me parece una novela preciosa y la voz de la niña muy humana, sensible y valiente; la voz de una sobreviviente.
Alberto Matheu. Mediador en lectura
“Había una vez un patio”, de Ana Julia y Martín Bonetto
Claudia Aobaf, escritora
Les acerco mi novela de ciencia ficción “El Rey del agua”, (2016), donde trata la desaparición y el posterior hallazgo de trazas genéticas del padre de las protagonistas (en un futuro cercano) en el río Luján, quién fuera arrojado en el alto Paraná. Esta nueva tecnología permite además obtener información de lo último que vio la víctima del terrorismo de estado. El uso de la tecnología a favor de la investigación y el rastreo de los desaparecidos.
También recomiendo “La llamada” de Leila Guerriero porque complejiza las condiciones humanas de supervivencia de los y las detenidas durante la dictadura militar.
Federico Jeanmaire, escritor
“Villa”, de Luis Guzmán y “La voluntad”, de Caparrós y Anguita.
La primera fue publicada en 1999 y es una narración extraordinaria sobre la tragedia de un hombre que, acomodándose a los vaivenes políticos, parece ignorar hasta el final su participación y responsabilidad en esa Argentina violenta del final del gobierno de Isabel Perón y de la dictadura.
“La voluntad” es un trabajo de cinco tomos que describe capítulo a capítulo la historia de la militancia revolucionaria en Argentina desde los ´60 y su contexto mundial y Latinoamericano.
Sandra Comino, escritora
“La Escuelita”, Alicia Partnoy,
Alicia Partnoy es una sobreviviente de la última dictadura cívico militar argentina y fue detenida por personal del Ejército en su domicilio igual que su esposo en su lugar de trabajo, en Bahía Blanca donde empezaron la militancia. La Escuelita era una casa vieja que estaba cerca de las vías del ferrocarril, atrás del Comando del V Cuerpo de Ejército. En dos habitaciones los prisioneros permanecían con los ojos vendados y las manos atadas.
Los relatos son conmovedores y desgarradores. Nos cuenta lo terrible y lo cotidiano: detalles íntimos, pensamientos, reflexiones y el coraje de la lucha de quienes se aferraron a la vida para sobrevivir. Alicia Partnoy reconstruye su cautiverio y el de sus compañeros. Resalta la solidaridad, el coraje, la resistencia y la desprotección de los que estaban en prisión y el despiadado trato de violencia ejercido por los militares de turno. Recomiendo La Escuelita porque saber lo que ocurrió nos ayudará a que jamás se repita esa época nefasta.
“Piedra papel o tijera”, Inés Garland.
Alma es una chica que va con sus padres todos los fines de semana de su vida al Tigre. Próximo a su muelle está el de Carmen y Marito, sus mejores amigos, que viven con la abuela Ángela. La abuela tiene ocho hijos, cuatro viven con ella en la isla, en una casa chica y humilde. La madre de Carmen y Marito, huyó a Comodoro Rivadavia con un marino. Allí tienen un hijo, Lucio, que luego viene a vivir con la abuela Ángela. Carmen y Alma comparten secretos y los diferentes mundos en los que viven: uno austero y otro superficial.
David Voloj, escritor / docente
«Las islas», de Carlos Gamerro.
Para mí, lo mejor que se ha escrito sobre Malvinas; retrata los 90 con lucidez, denuncia el abandono de los excombatientes por parte del estado y las fuerzas armadas, revisa la construcción de ciertos aspectos nefastos de la identidad argentina en la historia de nuestra literatura, y más
«Los detectives salvajes», de Roberto Bolaño, la última épica latinoamericana, una especie de biblia en la que confluyen las contradicciones de nuestro continente pero, fundamentalmente, todo lo que vale la pena: la poesía, el deseo, el compromiso, la política.
Ambas me resultan fascinantes.
Liliana Heker, escritora
“Laura”, de María Eugenia Ludueña.
“La larga noche de los lápices”, de Emilce Moler.
Ana Bonifay, escritora/docente
“Dos veces Junio”, de Martín Kohan. “La leo con estudiantes de la secundaria y quedan muy conmovidos”.
“Escritos del exilio”, con introducciones y compilación de Liliana Reales y Mauro Caponi (2022).
A continuación les compartimos la lista completa que confeccionamos:
- “Laura”, de María Eugenia Ludueña.
- “La larga noche de los lápices”, de Emilce Moler.
- “La casa de los conejos”, de Laura Alcoba
- “El colectivo”, de Eugenia Almeida
- “El canario”, de Carlos Bernatek
- “Diario de una princesa montonera”, de Mariana Eva Pérez
- “Los combatientes”, de Vera Carnevale
- “Aparecida”, de Marta Dillon
- “Verdades como criptas”, de Susana Romano Sued
- “Las islas”, de Carlos Gamerro
- “Los detectives salvajes”, de Carlos Bolaño.
- “Filosofía de la incomunicación”, de Fernando Reati y Paula Simón
- “Lengua madre”, M. Teresa Andruetto
- “La estrategia de la dictadura frente a la Iglesia argentina, 1976-1983.”, de Luis Liberti y Federico Tavelli
- “Cómo gobernó la dictadura”, de Alejandro Bonvecchi y Emilia Simison
- “Las dictaduras argentinas”, de Alejandro Horowicz
- “Ni muerto has perdido tu nombre”, de Luis Gusmán
- “El silencio. Postales de La Perla”, de Ana Ilovich
- “Respiración artificial” – Ricardo Piglia
- “Los Pichiciegos” – Rodolfo Fogwill
- “Cuarteles de invierno” – Osvaldo Soriano
- “Pasos bajo el agua” – Alicia Kozameh
- “Ciencias morales” – Martín Kohan
- “Los topos” – Félix Bruzzone
- “76” – Félix Bruzzone
- “El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia”, de Patricio Pron.
- “La lengua del malón” – Guillermo Saccomanno
- “Cuerpos a la deriva” – Noé Jitrik
- “Nadie nada nunca”, de Juan José Saer.
- “Glosa” – Juan José Saer
- “La pregunta de sus ojos” – Eduardo Sacheri
- “Kamchatka” – Marcelo Figueras
- “A veinte años, Luz” – Elsa Osorio
- “Fuegia” – Eduardo Belgrano Rawson
- “Una misma noche” – Leopoldo Brizuela
- “Soufflé de fariña” – Jorge Consiglio
- “Hay que sonreír” – Luisa Valenzuela
- “Cola de lagartija” – Luisa Valenzuela
- “La composición”, de Silvia Schuker
- «Nunca Más» – Informe de la CONADEP
- «Poder y desaparición – Pilar Calveiro
- «Recuerdos de la muerte» – Miguel Bonasso
- «Putas y guerrilleras», Miriam Lewin y Olga Wornat
- «El fin de la historia», de Liliana Heker
- «El vuelo», de Horacio Verbitsky.
- «Preso sin nombre, celda sin número», de Jacobo Timerman.
- «Historia de la dictadura argentina», de Marcos Novaro y Vicente Palermo.
- «Bajo la lluvia ajena», de Juan Gelman.
- «La malasangre», de Griselda Gambaro.
- «Estado de sitio», de Diana Bellessi (Ensayo/Poesía).