#Miradas: “Desvelo”, concierto poético musical a cargo de Luciano Debanne y Diego Cortez

Para cerrar el ciclo, el domingo a la tardecita prendemos las luces de esta propuesta que llega de la mano de un escritor + un compositor, quienes decidieron conjugar sus oficios narrando canciones y cantando versos. ¿Cuánto tienen en común la música y la literatura? En la carpa Azul, con entrada libre y gratuita.

El poeta Luciano Debanne y el músico Diego Cortez subirán a escena el próximo domingo a las 19 en la carpa Azul para cerrar el ciclo #Miradas ofreciendo “Desvelo”, un concierto musical que combina sus composiciones tanto poéticas como melódicas. 

Ambos son cordobeses, pero no hace mucho se conocen. Diego, oriundo de Traslasierras -compositor, folklorista, pero sobre todo vientista- cuenta que coincidieron en otras participaciones de artistas y escritores, y que fue Luciano quien se contactó por teléfono con él para proponer enviarle poemas para ver si podía suceder eso de hacer combinar lo mejor de cada uno, teniendo como antecedente el trabajo “Aromo”, donde Cortez había musicalizado la poesía de Isabel Cascallares Gutiérrez. 

Así lo cuenta Diego: “Con Luciano nos conocíamos participando en espectáculos de otros artistas de Córdoba, él recitando o leyendo algunas de sus poesías y yo participando como músico, flautista casi siempre, y después del disco “Aromo”, que editamos con mi trío, Luciano me hizo una invitación por wp enviándome un poema e invitándome a que le ponga música. ´Si te nace alguna melodía, bienvenido sea´, me dijo”. 

 

Luciano, por su parte, de Córdoba capital, desde hace años es poeta, escritor -lleva publicados tres libros: “20p”, “Malditos sean nuestros días moribundos” y “Si te gusta la sombra”-, es un comunicador nato que siempre encuentra un canal original y diferente por donde hacer circular sus textos, que son pura reflexión, un bocado fresco de pensamientos genuinos dentro de la gran ciudad. 

 

Entonces, los textos de Luciano viajaban hacia Diego mientras las composiciones de Cortez regresaban hechas melodías, casi siempre de noche, y así fue como surgió “Desvelo”, esta hermosa propuesta que van a presentar el domingo en la carpa Azul. 

En la previa del evento, conversamos desde Babilonia con ellos, anticipando también una charla post concierto que pone el foco en el lazo que hay entre la música y la literatura, la voz y la palabra.  

Van a presentar junto a Luciano un concierto poético: ¿Qué creés que toma la música del oficio de la escritura y qué la escritura de la música?  

Diego C.:La primera poesía que leí de Luciano a partir de su invitación ya tenía un espíritu. Había una cuestión métrica, de entonación misma sin ninguna melodía o acompañamiento, ya tenía musicalidad. Y eso me ayudó muchísimo. Creo que lo que más toma la música de la poesía y al revés, y de este proyecto, es buscar el espíritu de cada poesía. La mejor manera, el mejor modo, la armonía, la estructura, el género; que el espíritu de la música coincida con el espíritu que plantea la poesía.

Y eso es lo que más me divierte, encarnar la poesía, volverla canción respetando su espíritu. Muchas veces coincide con lo que originalmente se imaginó Luciano, pero a veces no. Particularmente, yo no tenía el ejercicio de este trabajo, así que recibir los poemas de él semanalmente me estimula muchísimo porque siento que coincidimos artísticamente en la búsqueda emocional, conceptual. 

Luciano: No estoy seguro de poder decir qué toma la música del oficio de la escritura porque no he ejercido lo suficiente la música, pero sí creo que la escritura, la literatura toma de la música la preocupación por la sonoridad y el ritmo. Un profe me supo decir una vez que así como existe la partitura que es una escritura de la música, pero no es la música, del mismo modo podríamos pensar la escritura de la literatura como una partitura, pero que finalmente un poema, un cuento, una narración se completa o cobra sentido cuando se ejecuta, cuando es leída.

A mí me pareció una idea provocativa y muy potente esa, me transformó mi modo de pensar la escritura y la lectura, pensar la palabra escrita como una partitura de una sonoridad, rítmica, un tempo y en ese sentido me parece que hay una cosa primitiva y primigenia que anudan tanto la expresión musical como la literaria y tiene que ver con compartir y contarnos cosas, la vieja ronda. Ahí hay un origen en común y por eso maridan tan bien leer y cantar o es lo que siento, al menos, cuando hacemos espectáculos como Desvelo, donde también la sensibilidad de lo que uno está queriendo contar sea compatible con lo que uno escribe, lee y esa música. Con Diego me pasa que lo que queremos contar y los modos en que lo queremos hacer se juntan bien. 

La propuesta se llama Desvelo¿Qué de todo lo que ocurre en el mundo les quita el sueño? 

Diego: Se llama Desvelo porque muchas de las canciones nacieron justamente a la madrugada cuando uno no puede conciliar el sueño y está el piano en la otra habitación, con un librito arriba con la poesía en el atril y a partir de ahí empezaron a salir las canciones. La poesía y la música se presentan como un refugio donde uno puede tratar cosas que  en la vida se desvanecen, que no forman parte de la discusión, que son cosas trascendentales que me atraviesan, interpelan. La poesía de Luciano tiene eso, me hacen pensar muchísimo y tener otra mirada del mundo porque se presentan como una crítica del mundo, de la deshumanización, el avance de la insensibilidad en muchos aspectos. Entonces este oficio de construirle las melodías se ha vuelto un espacio de liberación que me permite irme a encarar las cosas de otra manera y un poquito volverme a la cama con la sensación de que hice algo para que el mensaje se comunique por otra vía, como es la canción. 

Luciano: Un poco los desvelos de la creatividad, con estar muy manija y de sentir que uno tiene que levantarse y escribir algo. El espectáculo tiene canciones con letra mía y composiciones de Diego y nos pasó esto de tener que levantarnos a ajustar cosas, había un desvelo ahí. Y también por un momento social, en mi caso, pensando cosas.

Creo que hoy es un momento de estar desvelado, y frente a eso me parece que no sirve estar despierto solo, en la de uno. Por eso también los convites a juntarse, compartir los desvelos, a leerles a otros eso que a uno los desvela.

Me parece que todo lo que hemos compuesto con Diego va construyendo una misma reflexión que, sin que matice lo social o tenga aspectos políticos, habla de una propuesta (también social y política) desde un lugar muy generoso de cómo entender la propia casa, el lugar donde vivimos, el vínculo con otros. En ese sentido esos desvelos se vuelven una conversación propositiva que busca conversar sobre temas importantes y cotidianos. 

Read Previous

#Miradas: Se viene el #BajoFest para celebrar 30 años del comienzo de la saga de la familia Osorio

Read Next

Con un buen marco de público tuvo lugar el Ciclo #Miradas2025